Con lo mucho que les costó a los populares conquistar el Ayuntamiento de la tercera ciudad de la Comunidad

El PP de Fabra se suicida en Elche por una rabieta de su consejero de Sanidad

Y ahora lo ponen en riesgo por una destitución que se podría haber evitado

El PP de Fabra se suicida en Elche por una rabieta de su consejero de Sanidad
Cristina Martínez. EP

Elche, el Ayuntamiento auténtico feudo socialista que pasó a manos del PPCV por primera vez en la historia de la democracia en mayo de 2011, está a punto de sufrir un cambio de Gobierno «gracias» a la marcha de una edil del PP, Cristina Martínez, al grupo de «no adscritos» abandonando así el equipo de Gobierno y el PP.

La fuga de esta concejala deja en minoría a la alcaldesa de Elche, Mercedes Alonso. Esta es la situación actual y la síntesis de una realidad que tiene una intrahistoria y una responsabilidad más allá de los muros del Consistorio ilicitano.

El conflicto tiene el origen en la Conselleria de Sanidad, en sus políticas y en su responsable, Manuel Llombart, que ha protagonizado un desencuentro con la ya ex concejala del PP. Éste ha desembocado en la explosión del grupo popular dejando en el aire una importantísima Alcaldía, la de la tercera ciudad de la Comunidad Valenciana.

Martínez compaginaba sus tareas de concejal con las de directora de Atención Primaria de Elche hasta que el 30 de junio, y durante un Pleno, criticase abiertamente la política sanitaria del Ejecutivo de Alberto Fabra. Días después, el 7 de julio, recibió un burofax comunicándole el despido, que al final ha provocado su marcha del PP.

Según ha podido confirmar El Semanal Digital de fuentes de la Generalitat, su despido es fruto de una decisión adoptada al alimón entre el propio Manuel Llombart y Fabra.

Según la mismas fuentes, ambos mantuvieron su impulso inicial del cese fulminante de Cristina Martínez pese a que algunos sectores del PP, incluido el entorno de la alcaldesa, habían advertido de que podrían llevar provocar una hecatombe en el grupo municipal. Así ha sido. Otros sectores del PP, sobre todo en la organización provincial, censuran la «torpeza» de Fabra.

La situación de Mercedes Alonso es ahora complicada, justo cuando algunos sondeos -no publicados- revalidaban la mayoría absoluta de la popular, que queda en minoría y sin margen ni capacidad de maniobra. Con la marcha de la edil a los «no adscritos», el PP queda con 13 concejales 12 PSPV, 1 Partido de Elche y la consabida Martínez.

No se habla aún de moción de censura pero la ingobernabilidad a la que queda expuesta el municipio anticipa el principio del fin de la «joya de la corona» del PP valenciano que tantos años costó «conquistar».

 

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