Tras incautarse la Guardia Civil de sobres cerrados con notificaciones para las mesas electorales del referéndum, en la empresa de mensajería privada Unipost que preside Antón Raventós

Se reactiva el boicot a Codorníu por apoyar activamente uno de sus accionistas el referéndum ilegal

Los responsables del cava niegan todo tipo de vinculación con el proceso soberanista

Se reactiva el boicot a Codorníu por apoyar activamente uno de sus accionistas el referéndum ilegal
Boicot al cava Codorníu, por apoyar Raventós la independencia de de Cataluña. PD

El lema en las redes sociales es que les compren el cava Codorníu los zarrapastrosos de la CUP

Les ha caído buena. Por si fuera poco que en abril de 2017 la firma de cava presentara un ERE en su plantilla ante la pérdida de negocio y competitividad, va ahora la Guardia Civil y pilla con las manos en masa a la empresa de mensajaría privada Unipost.

Habrá quien se pregunte en qué afecta lo de este martes 18 de septiembre de 2017 en Tarrasa a la histórica Codorníu.

Pues de pleno, porque resulta que el dueño de Unipost lo es también de Codornuí, uno de los opulentos Raventós, y  lo que han pillado los agentes de la Benemétita en Tarrasa son miles de sobres cerrados con las notificaciones para la configuración de las mesas electorales del 1-O.

En otras palabras: que contra la legislación vigente y desoyendo las instrucciones del TC, la Fiscalía y la Guardia Civil, los de Unipost estaban dando todo su apoyo al ‘golpe de estado’ independendesntista en Cataluña.

Y la reacción en las redes ha sido inmediata: que les compren el cava los zarrapastrosos de la CUP. Hay quien declara estar dispuesto a brindar con agua del grifo antes que con ese cava catalán.

Se ha reactivado a toda máquina el boicot que ya sufriera Codorníu en 2014, cuando se supo que había impreso el material de la consulta del 9 de noviembre.

Y es que parte de la familia Raventós, que está al frente de la empresa familiar más antigua de España, dirige también Unipost: la preside Antón Raventós Raventós y la dirige Pablo Raventós Sáenz-.

En Twitter han dado duro a los del cava a tres meses para que llegue la Navidad: «Es la bebida oficial del referéndum».

El número de  mensajes pidiendo no comprar cava de esta empresa catalana sube como la espuma.

Los responsables se defienden ahora panzan arriba, alegando que

«el hecho de que unos accionistas minoritarios de este grupo, que no trabajan en la empresa, tengan a título individual acciones de Unipost no supone que el Grupo Codorníu participe ni directa ni indirectamente en la toma de decisiones de Unipost».

Han incidido en que la empresa de cava «no hace política» y que los propietarios de Unipost no están en ningún consejo ni órgano directivo de Codorníu. Según este comunicado, Unipost no es una sociedad del Grupo Codorníu y este no tiene participación alguna en la misma.

Según han señalado a »El Confidencial‘, «solo uno de nuestros 218 accionistas en dueño de Unipost. Nosotros no podemos hacernos responsables de lo que hace un accionista».

Sea como fuere, las redes se les han echado encima, sin piedad alguna.

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído