«De ridículo no se regresa jamás», dijo Juan Domingo Perón, referencia política de primer nivel de Íñigo Errejón. Pues el catantautor separatista Lluís Llach va y viene con billete de ida y vuelta. El diputado de Junts pel Sí vio unas banderas con los colores de la senyera en el Estadio Olímpico de Marsella y emocionado tuiteó:
Estadi Olympique de Marseille, allà també pensen en nosaltres. Seguim!!! ?? pic.twitter.com/XZaUShU5I8
— Lluís Llach (@lluis_llach) 25 de septiembre de 2017
Se ve que no había tomado la medicación porque acto seguido tuvieron que recordarle a este memo que esos colores eran de la bandera de la Provenza francesa y no de su amada Cataluña. El cachondeo fue brutal. Un ‘estacazo’ bien merecido a este trovador sectario que amenazó en su día a los funcionarios que no se sometieran a la «legalidad catalana»
Es la bandera de la Provenza, pero quien no se consuela es porque no quiere. pic.twitter.com/hIXqbZxCwr
— Bravo (@abravo__) 25 de septiembre de 2017
Eso le valió que el corresponsal en Madrid de Libération, François Musseau, titulase «De cantante amenazado a diputado amenazante» comparándole con los censores del franquismo.
El diputado gerundense es una de las voces más furibundas a favor del separatismo y no duda de tachar al Estado español de ser un «cáncer» que «ha interpretado y reinterpretado la historia falsamente de arriba abajo».
El Zasca a Llach se ha escuchado hasta en Marsella. ??? https://t.co/nbUD8OuNXL
— El Aguijón ? (@Elaguijon_) 25 de septiembre de 2017
Aquí los jugadores del Galatasaray también se acuerda de nosotros con su camiseta y cantando els segadors… pic.twitter.com/rZiN8uVUHM
— Perikator RCDE (@perikatorRCDE) 25 de septiembre de 2017
Yuis: cállate un mes. O no olvides la medicación.
— Alfalfa Romeo (@cruzculebras) 26 de septiembre de 2017

