La encuesta deja la primera impresión de que todo seguirá igual en esa Andalucía donde existe un ‘régimen socialista‘ desde hace 40 años, pero entrando en los detalles hay sorpresas e incertidumbres.
El PSOE volvería a ganar en Andalucía de convocarse ahora las elecciones en la comunidad y gozaría de una mayoría amplia, con 41 diputados, para formar gobierno con el apoyo de Ciudadanos, la única formación que incrementa notablemente su representación parlamentaria, de 9 a 26 diputados, gracias al desgaste del resto de fuerzas políticas.
Ciudadanos empata en porcentaje con el PP, que obtendría una representación de 28 diputados, pero a ambas fuerzas políticas les faltaría solo un escaño para alcanzar la mayoría absoluta necesaria para promover un gobierno de cambio que dé paso a la alternancia política en Andalucía tras 36 años de gobiernos socialistas.
Al PSOE le queda incluso la baza de pactar un gobierno «de izquierdas» gracias principalmente a la resistencia de IU, ya que Podemos se quedaría solo con diez de los quince representantes que actualmente tiene en la Cámara andaluza.
La irrupción de Ciudadanos como fuerza política emergente es muy relevante en Málaga donde suma cuatro escaños más que en 2015 y se coloca como la primera fuerza política en la provincia. Tres más ganaría en Cádiz, otros dos en Sevilla –los que pierden PSOE y Podemos–; también dos en Almería y en Granada, provincia en la que se aprovecha de la pérdida de escaños de Podemos e IU.
Sólo en Jaén, Ciudadanos se quedaría con idéntica representación a la que tiene ahora. Allí el PSOE se hace con el diputado que perdería el PP.
Un dato relevante que arroja el sondeo del Estudio General de Opinión Pública de Andalucía (Egopa) —conocido como el CIS andaluz— es que a Ciudadanos, por tanto, no le pasa factura el apoyo que otorgó a Susana Díaz para su investidura como presidenta en 2015, una opción que ha mantenido durante la legislatura respaldando desde entonces los presupuestos.
