Los grandes conspiradores del independentismo catalán

Los 10 ‘golpistas’ catalanes que se han escaqueado y parece que no irán a prisión… de momento

No lo harán jamás a pesar de haber forzado hasta el límite la resistencia del Estado

Los 10 'golpistas' catalanes que se han escaqueado y parece que no irán a prisión... de momento
Gabriel Rufián (ERC). TV

Choca bastante, porque Artur Mas parece haber estado en el origen y el centro del cotarro, pero alguna explicación jurídica habrá.

El caso es que el juez del Tribunal Supremo Pablo Llarena ha dejado fuera del auto de procesamiento al expresidente de la Generalitat, a la coordinadora del PDeCAT, Marta Pascal, y a la expresidenta de la Asociación de Municipios por la Independencia (AMI) Neus Lloveras (Adios, au revoir, good bye, auf wiedersehen, ciao… monsieur Puigdemont).

En cualquier caso, no son los únicos ‘golpistas’ que se pueden ir de rositas:

1. Los agitadores de las redes sociales.

Son esos absolutos desconocidos más allá de su pequeño círculo de lo virtual, sin obra ni mérito ni talento conocido, pero con decenas de miles de seguidores en Twitter. Han incitado linchamientos, tergiversado argumentos, ridiculizado a los tibios, propagado mentiras virales y echado gasolina al fuego del procés a base de tuits incendiarios, demagógicos y esperpénticos, según recoge Cristina Campos en El Español.

2. La CUP.

Alabados en Cataluña por su coherencia, que no es más que la coherencia del fanático religioso que quiere ver arder el mundo y no ceja hasta conseguirlo, la CUP ha salido inmaculada de un procés en el que ha hecho valer sus escasos diputados (cuatro en la actualidad) para forzar la radicalización de ERC y JxCAT.

3. Los alcaldes de la vara.

Son aquellos que presionaron a Carles Puigdemont para que declarara la independencia cuando este ya había decidido convocar elecciones anticipadas. «¿Y ahora con qué cara volvemos a nuestros pueblos?» le decían.

4. Los humoristas.

Humor catalán es un oxímoron similar al de música militar porque Dios no condujo precisamente a los catalanes por el camino del gracejo (aunque sí de la ironía). Pero en Cataluña existen personas que se ganan, y muy bien, la vida como humoristas políticos aunque no se les conoce un solo chiste, una sola broma, un solo chascarrillo, que no se base en la humillación y la deshumanización del rival político.

5. Los equidistantes.

Son los Colau, Domènech, Asens, Pisarello y Coscubiela. Aquellos que entre la muerte (el procés) y la vida (la democracia) han escogido la enfermedad (el nacionalismo). Son los que impidieron la formación de un gobierno constitucionalista liderado por Arrimadas y que todavía a día de hoy, con Cataluña arrasada y rota por la mitad, continúan repartiendo las culpas entre la víctima y el agresor: un 90% de la culpa para los constitucionalistas, por franquistas, y un 10% para los separatistas, pero por apresurados.

6. Dos millones de votantes nacionalistas.

Dice el tópico que los líderes del procés se aprovecharon del fanatismo y la ignorancia de sus seguidores para manipularles y conducirles al barranco con el objetivo de ocultar décadas de latrocinio nacionalista. La otra mitad de la historia es la de cómo la masa se aprovechó del fanatismo y la ignorancia de los Puigdemont, Comín, Forcadell, Sánchez, Cuixart o Gabriel para ponerlos entre la espada y la pared: o la declaración de independencia o la muerte social.

7. Los intelectuales inmaculados.

Son esos a los que se ha podido ver fingiendo agresiones durante el 1-O, debatiendo con el morro fruncido en TV3 y teorizando sobre el franquismo congénito e irredimible del Estado español desde las confortables alturas de su Parnaso intelectual. Ese en el que lo más grave que te puede ocurrir es que tu coctelero preferido del Casa Fuster pille la gripe y te tengas que conformar con un Old Fashioned de segundo nivel.

8. Los medios de comunicación separatistas.

Son las Raholas y los Raholos, opinadores y agitadores a cargo del presupuesto público y cuya influencia en la sociedad catalana, o mejor dicho, en la mitad de la sociedad catalana, contrasta con la evidencia de que ni uno solo de sus medios sobreviviría ni veinticuatro horas si fuera abandonado a la intemperie del libre mercado.

 
9. Los recién llegados.

Son los Cotarelo, Fachín, Talegón, Suso de Toro y demás románticos de las revoluciones en culo ajeno. Esos que, sin riesgo alguno para tu vida o tu hacienda, te permiten disfrutar de la emoción del riesgo seguro bajo un traje de buzo y doce capas de preservativos. Su desconocimiento de lo que se cuece y se ha cocido históricamente en Cataluña es oceánico, lo que no les impide erigirse en defensores de la causa hasta un punto que llega a provocar el sonrojo de los separatistas autóctonos.

10. Gabriel Rufián.

Un personaje arquetípico de la tradición picaresca española. Gabriel Rufián sería capillitas en Sevilla, sanferminero en Pamplona, bukanero en Vallecas, cura en la Galicia rural y señorito de morro fino en el barrio de Salamanca, pero vive en Cataluña y se ha arrimado al grifo con el chorro más gordo de su entorno más cercano.

VÍDEO DESTACADO: Ana Rosa deja a Rufián con cara de lelo al pillarle encubriendo la fuga de Marta Rovira

Recibe nuestras noticias en tu correo

Lo más leído