La que mejor define la mezcla de matonismo y victimismo con la que se construye el relato de los independentistas. En sus actos públicos, el nuevo presidente de la Generalitat, Quim Torra, no ha dudado en fotografiarse junto a los terroristas de Terra Lliure Frederic Bentanachs y Carlos Sastre.
La imagen fue tomada el 16 de mayo de 2018, tan sólo unas horas después de que Torra fuera investido presidente por el Parlament: su primer acto público fue acudir a una concentración convocada por Òmnium y la ANC en la Plaza de la Catedral de Barcelona para exigir la libertad de los golpistas que se encuentran en prisión.
El presidente electo no dudó en compartir la primera fila de los asistentes con Carles Sastre (autor material del asesinato del empresario José María Bultó, al que colocó una bomba casera adherida al pecho) y Frederic Bentanachs.
Como presidente de la Generalitat, Torra ha legitimado la acción de los CDR al negarse a condenar sus actos violentos. Tampoco ha condenado la violenta algarada que protagonizaron el jueves un centenar de cachorros de la CUP, encabezados por el terrorista Frederic Bentanachs, que obligó a cancelar un homenaje a Miguel de Cervantes organizado por Sociedad Civil Catalana (SCC) en la Universidad de Barcelona (UB).
De hecho, en sus artículos periodísticos Quim Torra se confiesa admirador de las milicias de pistoleros, de corte fascista, organizadas por ERC en los años 30, que suponen una de las páginas más siniestras de la historia de Cataluña.
Frederic Bentanachs fue uno de los fundadores de Terra Lliure y fue entrenado en 1978 en un campamento de Bayona (Francia) por los etarras Domingo Yturbe Abasolo Txomin y Dolores González Yoyes, que en 1986 sería asesinada por la propia banda terrorista ETA.

