CON LA IGLESIA HEMOS TOPADO

Teresa Forcades, una de las monjas separatistas: «La Biblia dice que debemos liberar a los presos»

Teresa Forcades, una de las monjas separatistas: "La Biblia dice que debemos liberar a los presos"
Teresa Forcades

Hay pocas expresiones tan españolas como esa de «con la iglesia hemos topado«. Viene de un pasaje de Don Quijote de la Mancha y se usa para expresar lo inconveniente de que en los asuntos propios se mezclen los obispos o los curas y por extensión, de cualquier autoridad ‘incompetente‘ (Que marque la ‘X’ de la Iglesia en la declaración de la Renta el obispo de Gerona).

Con la Iglesia topamos los españoles en el País Vasco, cuando monseñor Setién, afortunadamente ya en el infierno, y muchos de su cuerda, apoyaban el crimen, la extorsión y el espanto de ETA (Alfonso Ussía incendia la COPE por el trato piadoso hacia el fallecido monseñor Setién, el amigo de los etarras).

Y con la Iglesia estamos topando en Cataluña, con el obispo de Solsona y muchos xenófobos y sectarios como él. Tanto, que desde estas páginas hemos propuesto que la cruz para la Iglesia que aparece en la declaración de la renta, la marquen a partir de ahora Anna Gabriel, Willy Toledo, Gabriell Rufián y Arnaldo Otegi y otros zarrapastrosos (Marhuenda arremete contra el obispo golpista de Solsona: «Que la iglesia catalana la financien Anna Gabriel y la CUP»).

Viene esto hoy a propósito de la última mamarrachada de la monja Teresa Forcades es una de las treinta profesas que viven en el monasterio de San Benet (Barcelona).

Forcades defiende las tesis del separatismo catalán y pide la libertad de los golpistas encarcelados de forma preventiva por el juicio del 1-O porque «lo dice la Biblia».

Así lo ha afirmado en una entrevista concedida al digital independentista ‘Vilaweb‘.

«La Biblia dice que debemos liberar a los presos. Esto dice el evangelio de Lucas«, ha asegurado Forcades al periódico independentista (¡Con la Iglesia hemos topado!: El Obispado de Gerona cede un espacio para homenajear a los golpistas presos).

«Y de la profunda relación entre cristianismo y presos, los catalanes somos precursores», ha añadido la monja separatista, poniendo como ejemplo a la Orden de la Merced, orden religiosa católica fundada en 1218 en Barcelona por San Pedro Nolasco que se dedicaba a los cristianos apresados por los musulmanes.

«Tenemos los mercedarios aquí. La orden de los mercedarios se funda en Barcelona en el siglo XIII para dar servicio a los presos, a los cautivos de los musulmanes. Los mercedarios decían que ellos se ofrecían voluntarios para dejarse coger, ya cambio un cautivo quedaba libre. Se ofrecían de intercambio. A ver, los mercedarios también decían que si se podía pagar rescate, se pagaba. Y ellos se encargaban de hacer la colecta y negociar con los musulmanes. ¡Ya eran catalanes, eh, los mercedarios!».

Como recoge Gonzaga Durán en OKdiario este 15 d enoviembre de 2018, la religiosa secesioniosta es partidaria de la «desobediencia civil» para alcanzar una hipotética independencia de Cataluña porque «es la única manera de avanzar», aunque «sin llegar a ejercer la violencia» (¡Con la Iglesia hemos topado!: Mitin de Torra en un monasterio con la abadesa aplaudiendo a rabiar).

A pesar de esto, Forcades se ha quejado de que en Barcelona «no hubo barricadas» tras la proclamación de la declaración de independencia en el Parlament de Cataluña del 27 de octubre de 2017.

«Yo, el 28 de octubre, aterricé en Barcelona dispuesta a defender la República recién proclamada. Fui a la plaza Sant Jaume y allí había turistas y barceloneses paseando, pero no había barricadas. Ui. Quizás hemos pinchado».

Apoyó a la CUP para echar a Mas

La monja Teresa Forcades fue una de las 140 personalidades que firmaron un manifiesto en noviembre de 2015 que pedían que la CUP no invistiese a Artur Mas como presidente de la Generalitat porque «el nuevo presidente de la Generalitat no puede tener ningún vínculo con un partido tan corrupto con CDC» (¡Con la Iglesia hemos topado!: Un párroco catalán cuelga del campanario la bandera de los piratas turcos islamistas).

Poco después, Artur Mas renunció como candidato al Govern para cumplir la condición que puso la CUP, por aquel entonces socio indispensable de Junts pel Sí, y así evitar la repetición de elecciones en Cataluña.

Mas nombró como su sucesor a Carles Puigdemont, el ex ‘president’ que actualmente se encuentra fugado en Bélgica para evitar a la justicia española por el 1-O.

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