Día tremendamente complejo en la política española por estar celebrándose la investidura de Pedro Sánchez en el Congreso de los Diputados -con todo lo miserable que eso conlleva por suponer una venta a trozos de la Nación-, y a la vez tener lugar el pleno ordinario en la Asamblea de Madrid este 16 de noviembre, con una de las auténticas protagonistas del momento político y de la propia sesión de investidura en la fecha anterior.
Ya saben, a Isabel Díaz Ayuso le gusta la fruta…
Y le llegó el turno de palabra al portavoz del grupo socialista, Juan Lobato, siempre fiel lacayo de Pedro Sánchez, y no podía dejar pasar esa oportunidad… Sin darse cuenta de que la propia Ayuso marcó la agenda del día en la investidura de Sánchez:
«Señora Ayuso, le iba a preguntar por industria… pero a usted le importa un pimiento. Lo único mínimamente digno que puede usted hacer aquí es pedirle perdón al presidente del Gobierno por haberle insultado, porque es usted una descortés y se está pasando tres pueblos. ¿Se cree que hay mucho camino entre mentar a la madre de alguien y las agresiones físicas?»
La respuesta fue memorable:
«Mire, el Presidente del Gobierno utilizó la tribuna, con todo el abuso del poder, para difamarme a mí y a mi familia. A lo mejor ustedes que ya tragan con todo harían otra cosa, pero yo para mis adentros sí, lo dije, dije «me gusta la fruta». Y créanme que si yo en esa tribuna insulto a su familia, lo mínimo es que usted diga por lo bajo «me gusta la fruta». La señora García hace poco dijo «mongola» y yo no dije nada porque entendí que dijo «me mola». El señor Padilla me dijo hace poco me dijo «facha» y yo entendí «¡qué pacha!» Ayer ya dijo el Presidente que va a levantar un muro para partir España en dos».
Nada nuevo bajo el sol sino todo lo contrario, lo de cada jueves en la Asamblea para el pobrecillo Lobato.
