Firme como siempre.
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, no dejó pasar la última exigencia de Aitor Esteban (PNV), que contó con el apoyo del lehendakari Imanol Pradales, y respondió con su habitual contundencia.
El presidente de la formación vasca reclamó este fin de semana «valentía política» al Gobierno de Pedro Sánchez para trasladar temporalmente el ‘Guernica’ de Pablo Picasso al País Vasco, vinculándolo a los 90 años del primer Gobierno vasco y del bombardeo de Gernika.
La memoria histórica no es compatible con la catetada de que tu principal reivindicación nacional sea tomarse una caña en una terraza. https://t.co/JEbVlp6qHL
— AITOR ESTEBAN (@AITOR_ESTEBAN) April 5, 2026
Por su parte, Pradales elevó el tono durante el acto del Aberri Eguna en Bilbao.
El mandatario de las Vascongadas preguntó retóricamente:
¿Sacaron a Franco de su tumba y no son capaces de traer un cuadro de Madrid a Euskadi?.
Para el lehendakari, el traslado sería «una muy buena forma de avanzar en la reparación al pueblo vasco y a la memoria democrática», además de un mensaje de paz en un contexto internacional de conflictos.
⁉️ ¿Va a tener el Gobierno español la valentía política de traer el “Guernica” de Picasso a Euskadi?@Imanol_Pradales Lehendakaria: “¿Sacaron a Franco del Valle de los Caídos y no son capaces de trasladar un cuadro a Euskadi?”. pic.twitter.com/MTMODX7ygV
— EAJ-PNV (@eajpnv) April 5, 2026
La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, se mostró implacable:
El Palacio Euskalduna es mitad obra de un madrileño; el puente Zubizuri, de un valenciano; el Kursaal, de un navarro; el Santuario de Aránzazu, de un navarro y un madrileño. En el Museo de Bellas Artes de Bilbao hay obras de Antonio López, Goya y Sorolla.
Las pretensiones… pic.twitter.com/MofFWwuHKE
— Isabel Díaz Ayuso (@IdiazAyuso) April 5, 2026
Por su parte, el Museo Reina Sofía y los informes técnicos desaconsejan mover la obra por su delicado estado de conservación, un argumento que el Gobierno central ha mantenido históricamente y que choca con la «voluntad política» exigida por el PNV.

