La muerte de 17 soldados españoles en Afganistán

Verde y con asas: al Cougar lo derribaron con lanzagranadas

El Gobierno oculta la verdad y quiere dar carpetazo al siniestro

El general Miguel Lens, la ministra Chacón le impuso, el 2 de julio de 2008, la Gran Cruz de la Orden del Mérito Civil por su “brillante hoja de servicios”. Tan brillante, que dos meses después lo cesó

El 16 de agosto de 2005, diecisiete militares españoles fallecían al estrellarse el helicóptero de transporte medio AS-532 Cougar (ET-657) de la HELISAF desplegada en Herat (Afganistán). Al día siguiente, el ministro de Defensa, José Bono, se trasladó al lugar de la tragedia acompañado por un grupo de expertos. En una videoconferencia con el presidente del Gobierno para informarle de la situación, el ministro explicó que “la hipótesis más probable es que el aparato cayera a consecuencia de los vientos fuertes y racheados”.

Meses después, el ministro compareció ante los medios de comunicación para comunicarles el informe final de la Comisión de Investigación, y trasladarles las principales conclusiones del mismo. El ministro manifestó que “de acuerdo con todos los datos recogidos en la investigación, el ET-657 sufrió un accidente impactando contra el terreno por causas desconocidas, descartándose el ataque exterior, la explosión de armamento en el interior o el fallo de material en los sistemas prioritarios de la aeronave”.

¿QUÉ DERRIBÓ AL ET-657?

En cuestiones de seguridad no es aconsejable dar muchos datos. No obstante, entre los sistemas instalados por Indra y Eurocopter en los helicópteros del Ejército de Tierra, llama poderosamente la atención uno de ellos: sistema de detección e identificación de proyectiles lanzados desde tierra.

Esto nos lleva a plantear la pregunta del millón de dólares: ¿Qué arma derribó al ET-657? La mayoría de los medios y expertos de medio pelo han adjudicado el derribo del helicóptero al  misil superficie-aire Stinger (FIM 92-A/B). Su argumento se basa en la experiencia adquirida por los talibanes en la guerra contra las tropas ex soviéticas, y también, a la generosidad de la CIA que no reparó en gastos para que los talibanes los derrotaran y expulsaran de Afganistán (la agencia norteamericana suministró a los talibanes 1.200 misiles). Veinte años después, la amenaza principal a la que se enfrentan las aeronaves de velocidad reducida de la ISAF son los sistemas MANPADS (Men Portable Anti-Aircraft Defence Systems = Sistema de Defensa Aérea Portátil). En el caso que nos ocupa, uno de los más prolíficos de tan singular familia: el misil Stinger FIM-92B.

LA TESIS DEL MISIL STINGER NO SE SOSTIENE

El misil tierra-aire de corto alcance Stinger FIM-92B está fabricado por el consorcio General Dynamics/Raytheon Corporation. Puede ser lanzado desde el hombro por un solo tirador, la realidad es que requiere dos.  Los datos facilitados por usuarios de este sistema de defensa aérea  dan la siguiente información. Para que la espoleta de impacto directo  se active, es necesario que el misil realice un vuelo entre 300/400 metros. La información facilitada por la Comisión de investigación del accidente, dice que “el ET-657 tenía calado el altímetro a diecinueve metros de altura” (sabia y  correcta decisión en una misión de infiltración ya que la amenaza primaria son los sistemas MANPADS).

En el supuesto de que el misil no alcance el blanco, la espoleta que arma la cabeza de combate del mismo se desactiva después de un vuelo de 5.000 metros, cayendo a la superficie sin causar ningún daño. Bueno, excepto si cae sobre la cabeza de algún desgraciado que, ¡mire usted por donde!, estuviera investigando por los alrededores el apareamiento de la avutarda manchega y el pájaro ese raro africano. ¡Que ya son ganas!

¿Por qué se activa y desactiva la espoleta del Stinger a una determinada altura? Por seguridad. El misil es lanzado por un pequeño motor de eyección que lo sitúa a una distancia segura del operador (300/400 metros). Posteriormente, se activa la segunda fase del motor principal, que acelera el misil a 800 metros por segundo hasta impactar contra el blanco. La cabeza de combate del Stinger contiene tres kilos de alto explosivo (HE – fragmentación).

Suponiendo que se  hubiera disparado un misil de estas características contra el ET-657 (recuérdese que el aparato volaba a diecinueve metros del suelo), la onda de choque o de presión de la cabeza de combate del misil, junto con la ignición del combustible del helicóptero, debería haber causado la muerte del tirador y  acompañante, y destruido el vehiculo que éstos tenían preparado para la huida. 

Por lo tanto, ¿qué arma derribó al ET-657? La respuesta está en el  comunicado de agosto de 2008 emitido por el ministerio de Defensa sobre la adjudicación de un crédito especial a las empresas Indra y Eurocopter para instalar en los helicópteros que Defensa despliegue en Afganistán sistemas de protección contra “granadas lanzadas por cohetes desde tierra”. Verde y con asas: lanzagranadas RPG-16.

LA VERSIÓN DE ‘LOS EXPERTOS’

Según los expertos de la citada comisión, entre los posibles factores (enumeran ocho) que contribuyeron  al accidente del ET-657,  los investigadores citan “llevar apagado el radar-altímetro que elimina la ayuda que este equipo proporciona para saber con precisión la altura de vuelo”. Semejante bobada solo puede ocurrírsele a un ignorante o a un trepa en situación de ascenso. Ningún piloto militar, y muchos menos los de las Fuerzas Aeromóviles del Ejército de Tierra (FAMET), que tienen el trasero pelado de realizar operaciones Infil-Exfil, se le ocurre desconectar el altímetro en el curso de una infiltración en zona de guerra. Eso lo saben todos,  incluido el general  Miguel Lens Astray, por entonces director del Gabinete Técnico del ministro Bono, y piloto de combate con más de tres mil horas de vuelo.

CHACÓN PREMIA Y FULMINA A LENS ASTRAY

En relación con la tragedia del ET-657, llama la atención algunas decisiones tomadas por la titular de Defensa. Por ejemplo. Al general Miguel Lens, la ministra Chacón le impuso, el 2 de julio de 2008, la Gran Cruz de la Orden del Mérito Civil por su “brillante hoja de servicios”. Tan brillante, que dos meses después lo cesó. Carmen Chacón no necesitó mucho tiempo para nombrar nuevo director de su Gabinete Técnico. El elegido resultó ser hermano del anterior: Fernando Lens Astray. Los dos hermanos y el JEMAD, todos ellos Oficiales Generales del Ejército del Aire, conocen el particular sentido del humor de los pilotos militares españoles. Generalmente, a todas las aeronaves le ponen un  mote o apodo. Por ejemplo. A los helicópteros AS-322 Superpuma y AS-532 Cougar  desplegados en Afganistán, sus tripulaciones de vuelo les llaman “el molinillo”.

CURIOSIDADES

Y ya que hemos entrado en la sección de curiosidades: ¿qué decir de los agentes del CNI que interrogaron (con la ayuda de un intérprete) a tres jóvenes pastores afganos cuya idea de un helicóptero es lo más parecido al Ardipithecus ramidis?

El citado animal es el fósil más cercano al momento en el que los humanos se separaron de los simios, y los pastores afganos de los helicópteros. Si el magistrado del Juzgado Togado Militar Territorial número 11 de Madrid consigue que  declaren el ex ministro José Bono, los agentes del CNI, el intérprete y los jóvenes pastores, el molinillo podría hacer una exótica mayonesa con tan curiosos ingredientes.

¿QUÉ DOCUMENTOS LEÍA BONO?

La Alianza Atlántica es muy estricta con sus STANAGs (Acuerdos de Normalización OTAN) y otras normas de obligado cumplimiento, especialmente cuando está metida de hoz y coz en un “conflicto de baja intensidad”, término que el resto de los mortales llama guerra. Survive to Operate (Sobrevivir para Operar) es un concepto de larga tradición entre las fuerzas aéreas aliadas, cuya implantación en las Fuerzas Armadas españolas es muy reciente. Bueno, pelín tarde.

Para tener una idea exacta del significado de este concepto podemos recurrir a la guía de requisitos para las fuerzas aéreas del Mando Aliado de Europa, según el cual “Survive to Operate es un término que describe la capacidad de las fuerzas militares para defenderse y protegerse en un conflicto convencional”. Sí, señor Bono. Los generales del ACE dicen “conflicto convencional”, termino que todos los buenos cristianos entienden por guerra convencional. ¿Pero qué clase de documentos leía usted? ¿Apareamiento de la avutarda manchega con el pájaro de cresta roja huy-huy senegalés?

LOS HELICÓPTEROS DE LA ISAF

Una de las capacidades más críticas de las fuerzas de la ISAF en la guerra de Afganistán han sido los helicópteros. Los derribos de este tipo de aeronaves (incluido el ET-657)  forzaron a Francia y al Reino Unido a proponer en la cumbre de Bucarest, celebrada en marzo de 2008, una iniciativa denominada BFHI (British-French Helicopter Inicitive). Franceses y británicos propusieron crear una flota de helicópteros de fabricación rusa modelos Mil-8, Mi-17 y Mi-24, existentes en antiguos países del Pacto de Varsovia, más dos aviones An-12 de transporte para prestar apoyo logístico a las fuerzas y bases de la ISAF. Las tripulaciones y técnicos de estas aeronaves, unos ciento veinte de doce países europeos,  serían instruidos en procedimientos, normalización de tácticas, sistemas de autoprotección, nueva aviónica y armamento con cargo a la OTAN y Unión Europea. De acuerdo con la BFHI, el despliegue de estas aeronaves y personal de apoyo estaba previsto para mayo de 2009, con unas perspectivas de mantenerse en Afganistán hasta el año 2012.

Para terminar con el apartado “capacidades críticas de los helicópteros de la ISAF”, un hecho que puede ayudar a esclarecer el derribo del ET-657 y la muerte de 17 militares españoles. El 10 de octubre de 2006, catorce meses después del siniestro del Cougar español, tuvo lugar la demostración de un sistema de protección de helicópteros contra granadas lanzadas por cohetes desde tierra. La prueba se desarrolló en un polígono de tiro búlgaro y los expertos de la OTAN dieron al citado sistema un nivel de protección superior al 80 por ciento. La demostración forma parte de un  programa secreto de la OTAN denominado “Defensa contra el Terrorismo”. La tecnología empleada (de tipo pasivo) está diseñada para ser colocada en la estructura externa de los helicópteros, evitando que exploten las granadas. De esta manera se incrementa la seguridad de las aeronaves, tripulaciones y pasajeros contra ataques lanzados desde tierra. 

¿QUÉ MEDIDAS TOMÓ EL GOBIERNO?

Dejemos a la OTAN con sus programas y evaluaciones tácticas (se dice así, es que  luego me critican) en paraderos desconocidos y volvamos a lo nuestro. ¿Qué medidas  tomó el Gobierno español para evitar una tragedia como la del ET-657? Los días 10 y 11 de mayo de 2006, cuatro meses antes de que la OTAN probara su sistema de protección  en el polígono búlgaro, se llevaron a cabo las pruebas en tierra y en vuelo de las ametralladoras M3M de 12,7 mm y MAG de 7,62 mm de la firma FN Herstal (Bélgica) instaladas en los helicópteros HD-21 Superpuma (AS-322) del Ejército del Aire. Las pruebas se realizaron en el Polígono de Tiro de las Bardenas Reales (Navarra).

Al mes siguiente, se llevaron a cabo las pruebas de tiro con ráfagas cortas y largas en el CLAEX (Centro Logístico de Armamento y Experimentación) para comprobar con mayor precisión la trayectoria de separación de las vainas en la ametralladora M3M. Dos meses después, el citado armamento recibía el certificado de homologación y se autorizaba su instalación en los helicópteros del último relevo con destino a Afganistán. ¡A buenas horas mangas verdes!

Lo citado más arriba son medidas activas. ¿Y las medidas pasivas –electrónicas-? En este apartado no hay más remedio que tirar de conducto reglamentario: la OTAN y Eurocopter, fabricante del Cougar. En agosto de 2008 (que manía con el verano, debe ser porque el personal está de vacaciones y no se entera de nada), el ministerio de Defensa adjudicó a las empresas Indra y Eurocopter, a través de la agencia NAMSA de la OTAN, la instalación de sistemas de autoprotección a 23 helicópteros Cougar y Chinook de las  FAMET por un importe de veinte millones de euros. 

Para concluir, las medidas tomadas por el ministerio de Defensa para incrementar las “capacidades críticas” de los helicópteros de nuestro Ejército de Tierra, junto con las de la OTAN para las aeronaves de la ISAF, podrían ser la solución para evitar tragedias como las del ET-657, y además, hacer realidad el concepto Sobrevivir para Operar. De eso precisamente se trata. Que nuestros militares sobrevivan, operen, cumplan la misión y, junto con el molinillo, regresen todos a casa. 


Francisco Gámez es periodista especializado en temas de Defensa.

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Autor

Luis Balcarce

Desde 2007 es Jefe de Redacción de Periodista Digital, uno de los diez digitales más leídos de España.

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