Los agentes reclaman mejores salarios y equiparación con otros cuerpos

La Guardia Civil lleva mes y medio sin poner multas de tráfico

El ministro Rubalcaba les exige que recauden más, no usen el móvil y conduzcan despacio para ahorrar

La Guardia Civil lleva mes y medio sin poner multas de tráfico
Motoristas de la Guardia Civil de Tráfico. GC

En el último mes, los radares de la Guardia Civil no han puesto una sola multa en la provincia de Toledo

Presionan al Ministerio del Interior por donde más duele en época de vacas flacas.

Guardias Civiles de toda España llevan un mes y medio de huelga encubierta, trabajando a reglamento y no sancionando las infracciones más leves o menos graves para reclamar así una mejora de sus condiciones laborales y para resolver también viejos agravios con respecto a otros cuerpos como la Policía Nacional.

Y todo en un contexto en el que el departamento que dirige Alfredo Pérez Rubalcaba les pide que recauden más, que reduzcan su gasto en telefonía móvil y que conduzcan más despacio para ahorrar.

Las sanciones han caído un 70%. Algunos datos suministrados por Antonio Varela, portavoz de la Unión de Guardias Civiles, hablan por sí solos y son bastantes ilustrativos de cómo está la situación en plena verano, cuando más desplazamientos hay en las carreteras.

En el último mes, los radares de la Guardia Civil no han puesto una sola multa en toda la provincia de Toledo.

Al igual que en Asturias. Y en Santiago de Compostela, solo cuatro.

Varela comenta:

“En toda Galicia, ha bajado un 72% las sanciones en tráfico y casi un 80% en temas de seguridad ciudadana”.

Una situación que se refleja también en el estado de los cuarteles, donde muchos agentes están de baja, también como medida de protesta.

En el de Gandía, por ejemplo, lo están 17 de sus 21 agentes, mientras que en el de Sada, solo trabajan estos días 6 de 21.

Ante la imposibilidad de la Benemérita para ejercer el derecho a la huelga, la picaresca encuentra medios para aplicar esa huelga de «bolis caídos» que tanto daño está haciendo a las arcas de Interior.

Y más cuando las estadísticas demuestran que este verano, el número de accidentes y de muertos ha descendido con respecto al año pasado.

Un dato que ha motivado aún más a los guardias civiles para continuar con su particular protesta.

Más vigilancia y prevención en carretera y muy pocas sanciones.

Que si el radar no está lo suficientemente bien colocado para captar la matrícula, que si un agente te alerta con mucho tiempo de que en seguida viene el control, que si tomate un buen rato para soplar en la segunda prueba del test de alcoholemia a ver si baja el nivel…

Un suma y sigue de pequeñas triquiñuelas que han hecho realidad que los 10.000 agentes dedicados al control del Tráfico hayan dejado de multar las infracciones leves o menos graves.

Algo contemplado en su reglamento interno y en el propio Código Penal. Varela explica:

“Que nadie diga que no estamos trabajando, porque en cuatro semanas de campaña de seguridad vial de verano, han muerto cuatro agentes atropellados”.

El resultado tendrás efectos negativos muy pronto sobre la recaudación. El año pasado, se ingresaron 432 millones de euros en multas. Durante el primer semestre, antes de la huelga de bolis caídos, se han recaudado 180 millones.

PLAN DE AJUSTE

El origen de la discordia comenzó cuando la Dirección General de la Policía y la Guardia Civil anunció que recortaría en un 5% el sueldo de los agentes.

Una medida que ya se ha hecho realidad en la nómina del mes de este mes de julio.

Varela alcara:

“Nuestro sueldo medios de 1.521 euros  para una media de 167 horas trabajadas al mes, 22 menos que la Policía Nacional”.

“Nos van a reducir un 30% en la extra de diciembre y unos 70 euros cada mes. En total, de aquí a fin de año vamos a perder 890 euros. Y el año que viene nos congelan el sueldo”.

Desde el pasado mes de abril, los cuarteles han recibido notificaciones por escrito para que recorten gastos con consejos y medidas muy concretas.

Los agentes tienen orden, por ejemplo, de conducir un 20% por debajo de la máxima permitida, detener el motor en cada estacionamiento o practicar una conducción económica con ventanillas cerrada y evitando frenazos bruscos.

Se les ha recortado drásticamente el uso del teléfono móvil y se les ha llegado a ordenar que solo hagan controles de alcoholemia a quienes muestren signos inequívocos de estar borrachos.

Por aquello de ahorrar en boquillas para el test, pues cada uno cuesta… 30 céntimos. Y se les ha conminado también a no usar todoterrenos y motocicletas para utilizar, en cambio, turismos más económicos. “Salvo cuando sea la Vuelta Ciclista o venga algún ministro”, apuntilla Varela.

Rubalcaba:

“La obligación de la Guardia Civil es poner multas”

El ministro del Interior, Alfredo Pérez Rubalcaba, ha advertido, por su parte, que la “obligación” y el “trabajo” de los Guardias  Civiles de Tráfico es cumplir y hacer cumplir la Ley y que, por tanto, su deber es imponer una multa si detectan cualquier infracción cometida en las carreteras.

La Guardia Civil tiene que cumplir las leyes y cuando un ciudadano se salta un Stop, la Guardia Civil le tiene que multar. No basta con decirle que eso no se hace», ha señalado.

El titular de Interior ha negado de forma tajante que su departamento esté preocupado por el descenso de la recaudación a consecuencia de esa hipotética huelga de «bolis caídos» y ha destacado que lo que de verdad importa al Gobierno es la mejora de la seguridad vial y no las multas de tráfico. «Quien dice que «nos preocupa la recaudación es que no sabe nada de seguridad vial. Ésa es nuestra preocupación y ninguna otra, se lo aseguro«, ha remachado.

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