Zapatero no fue “muy fino” con todos

Los ex ministros se quejan en privado por las “formas del cese”

Un ex miembro del Gobierno confiesa que “no hay cese bueno”

María Teresa Fernández de la Vega dejó su acta de diputada después de 14 años

No es su fuerte. Al presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, le falta “mano izquierda” a la hora de comunicar los ceses a los miembros de su Gabinete. Lo confesó ayer a La Gaceta alguien que hasta hace poco se sentaba en el Consejo de Ministros.

Y lo dijo públicamente César Antonio Molina, ex ministro de Cultura, cuando en 2008 recibió una llamada telefónica del presidente  comunicándole el cese porque “el cargo necesitaba más glamour”,  según sus propias palabras.

Ayer, algunos de los cesados participaron ya como diputados rasos en la reunión semanal del Grupo Parlamentario Socialista. Fue ahí donde María Teresa Fernández de la Vega, vicepresidenta primera del Gobierno hasta el jueves pasado, aseguró, que aunque ahora debe renunciar a su escaño como diputada socialista, no renunciará “a las ideas que lo sustentan, y a los valores y principios que le guían”, ni siquiera en el Consejo de Estado, donde ahora se dirige la que ha sido la mano derecha de
Zapatero en el Gobierno durante más de seis años.

Fernández de la Vega recogió los aplausos de todo el grupo, comenzando por los de José Antonio Alonso, el portavoz parlamentario, y José Bono, el presidente del Congreso, que no quiso dejar pasar la ocasión y se acercó a ver a la vicepresidenta en uno  de sus últimos paseos porla Cámara baja.

No fue la única ex que ayer se dejó caer por la reunión del Grupo Socialista. También se vio por allí a Miguel Ángel Moratinos, ex ministro de Exteriores, y a Elena Espinosa, la titular de Medio Ambiente, Rural y Marino, hasta la semana pasada. 

Los dos han estado en el Gabinete desde la llegada al poder de Zapatero en 2004, y los dos seguirán Congreso. Espinosa, de hecho, dio muestras ayer mismo de aplicarse a su nueva tarea.

En un hemiciclo  casi vacío, y sin grandespuntos en el orden del
día, fue de las pocas diputadas que ocupó su escaño desde el inicio de la sesión. Y eso que la mudanza, como tal, desde los ministerios a los nuevos despachos  del Congreso, aún no ha terminado. Incluso algún miembro del Gabinete preguntaba ayer, con aire de cierto despiste, dónde quedaban sus nuevas dependencias.

Fuentes socialistas cercanas a los ministros cesados han confesado a La Gaceta que “ahora viven mejor” y que “no hay cese bueno porque ya se sabe cómo son estas cosas”. Algunos compañeros de partido de los ex ministros ya los miran por los pasillos y exclaman a su paso: “Ahí va a otro para la galer ía”.

A continuación, recuerdan que por el Congreso ya se pasean lo que llaman “víctimas políticas de Zapatero”, como Trujillo,  Fernández Bermejo o Calvo. Otros van más allá e incluyen a Bono.

Originalmente publicado en La Gaceta.

Autor

Luis Balcarce

Desde 2007 es Jefe de Redacción de Periodista Digital, uno de los diez digitales más leídos de España.

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