El 70% de los bares y cafeterías cerró ayer al grito de “Prohibido prohibir”

Palencia desata la rebelión contra la Ley Antitabaco

Los hosteleros de Canarias se echarán a la calle el próximo 9 de marzo por las pérdidas económicas en el sector

Casi toda Palencia se quedó ayer sin desayunar porque el 70% de los hosteleros se manifestó contra la Ley Antitabaco al grito de «Prohibido prohibir». Los principales damnificados de la localidad por la ley socialista cerraron ayer unos 800 bares y cafeterías a modo de protesta con la esperanza de que el Gobierno retire esta ley y con la idea de que sea el detonante de una revuelta nacional contra Zapatero.

Ante la sede de la Subdelegación del Gobierno, el presidente de la Federación Española de Hostelería y Restauración, José María Rubio, recordaba al presidente que el sector hostelero supone el 7% del PIB nacional y que da trabajo a 1,4 millones de personas. La sangría económica de la Ley Antitabaco llevará también a la calle a los hosteleros canarios el próximo día 9 de marzo.

No era el mejor día para iniciar una rebelión porque suponía dejar sin café caliente a una ciudad que amaneció con temperaturas bajo cero y que, a mediodía, apenas logró alcanzar los cinco grados centígrados pero, aun así, los hosteleros de Palencia cumplieron su promesa y cerraron. Puede ser, al menos así lo esperan, el comienzo de una revuelta contra Zapatero y su ministra menos sólida, y, al tiempo, contra una de las leyes más polémicas de la democracia, la Ley Antitabaco.

Es verdad que, pese a la casi unánime postura contraria a la reciente norma, no todos los bares de la ciudad del Carrión cerraron, lo que provocó las protestas de los convocantes, pero, también, la comprensión. «Valoramos mucho el esfuerzo, pero cada empresario sabrá lo que tiene que hacer», aseguró a LA GACETA el presidente de la Asociación de Empresarios de Hostelería de Palencia, Francisco Javier López Arroyo, al tiempo que destacó la grave situación en la que se encuentran inmersos estos pequeños negocios lo que, sin duda, evitó que la huelga fuera unánime. En todo caso, y según los convocantes, se alcanzaron cifras de entre el 60 y el 70%, sobre un total de 1.500 establecimientos; 800 de ellos en la capital. Las pérdidas no serán iguales para todos pero pueden ir, según sus cálculos, desde el 30% en cafeterías tradicionales a algo menos en restaurantes.

A yer, una vez cerrados los bares -muchos no llegaron siquiera a abrir por la mañana-, los manifestantes, unos 500, se dirigieron desde la plaza Mayor hasta la sede de la Subdelegación del Gobierno, donde el presidente de la Federación Española de Hostelería y Restauración, José María Rubio, leyó un comunicado en el que se recordaba que el sector supone el 7% del PIB nacional y da trabajo a 1.400.000 personas. Posteriormente, ya sin líderes sectoriales, los manifestantes recorrieron de nuevo las calles de una ciudad feudo del socialista Heliodoro Gallego mientras Rubio insistía en que «vamos a acabar como en Suecia, sin salir a la calle, sin relaciones sociales».

Fue precisamente en este camino de vuelta donde se vivieron pequeños incidentes cuando algunos de los manifestantes intentaron cerrar o, al menos, entrar al grito de «Peseteros, no sois compañeros», en algunos de los locales que permanecían abiertos o que, avanzada la jornada, intentaban recuperar la normalidad. En algunos puntos, la Policía de Rubalcaba llegó a identificar a algunos manifestantes. Los momentos de mayor tensión se vivieron al llegar al emblemático parque de El Salón, cuyo café de referencia mantenía sus puertas abiertas, eso sí, apenas sin clientes; allí, se produjeron enfrentamientos verbales, que no pasaron a mayores, cuando algunos de los hosteleros reprocharon a los agentes, desbordados por los acontecimientos, que les «traten como a delincuentes» mientras se escuchaban gritos en contra de Zapatero y se exhibían pancartas con el lema «Prohibido prohibir»

CANARIAS, LA SIGUIENTE EN REBELARSE

Los efectos nocivos de la Ley Antitabaco han causado una sangría económica también en Canarias. La Federación Empresarial Canaria de Ocio y Restaurantes (Fecao) ha denunciado que los bingos y casinos de esta comunidad han perdido un millón y medio de euros desde que entró en vigor la ‘ley sin humo’. Estos son los establecimientos que más pérdidas han acusado en el sector del ocio en Canarias, que ha registrado un descenso en los ingresos de un 40%. Por ello, Fecao ha recogido el testigo de Palencia y ha convocado un cierre patronal el próximo 9 de marzo, ya que, según aseguran, de persistir la situación, se perderán cerca de 10.000 empleos y se cerrarán 1.000 establecimientos en las islas. La federación, además, ha iniciado una campaña de recogida de firmas para reclamar la modificación de la ley.

Originalmente publicado en La Gaceta

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