Apenas restan cuatro meses para unas elecciones generales decisivas

Candidato Mariano Rajoy: «O yo o el caos»

"Los Presupuestos de 2016 confirman que España ha entrado en el círculo virtuoso"

Ningún presidente del Gobierno está dispuesto a que su país deje de ser su país y en Cataluña no va a haber independencia

Está en campaña. Apenas restan cuatro meses para unas elecciones generales decisivas y Mariano Rajoy, candidato de nuevo por el Partido Popular a la presidencia del Gobierno, dejó este 31 de julio de 2015 muy claro su mensaje: «O yo o el caos»

Con los Presupuestos Generales del Estado (PGE) de 2016 recién aprobados por el Consejo de Ministros, el presidente del Gobierno se presentó este viernes ante la Prensa sacando pecho y dejando patente su voluntad de ir a la confrontación con los independentistas catalanes (Más de 1.500 empresas han ‘huido’ de Cataluña a Madrid en cuatro años).

Que haya corregido y aumentado el mensaje de triunfalismo económico tiene lógica, dado el ritmo de crecimiento alcanzado (La economia de España va como un tiro: El PIB acelera su crecimiento trimestral una décima).

Lo que ya es discutible es si es acertada su decisión de eludir durante toda la conferencia de prensa dar una respuesta concreta a preguntas como si dispone de un plan concreto para impedir que las elecciones autonómicas catalanas se conviertan en plebiscitarias; si prevé utilizar el artículo 155 de la Constitución para impedir derivas ilegales; cuál podría ser su política de alianzas sobre todo de cara a Ciudadanos o qué piensa de la reforma de la Constitución.

Reiteró Rajoy el mensaje de que las cuentas públicas para el próximo ejercicio confirman definitivamente la apertura de un nuevo periodo de crecimiento sostenible y afirmó tajante  que España está entrando en el círculo virtuoso: más crecimiento, más competitividad, más empleo, más ingresos y menos impuestos («Estos presupuestos abren un nuevo periodo de intensa creación de empleo»).

«Si esto no se tuerce, nos puede llevar al periodo de crecimiento más largo de nuestra historia reciente».

 El presidente viene alertando del peligro de la inestabilidad política y de la alianza del PSOE con Podemos, pero ayer apuntó directamente contra el programa del PSOE por su planteamiento revisionista de las reformas impulsadas por su Ejecutivo.

«Cuando la única propuesta de la oposición es liquidar todas las reformas que se han hecho se genera incertidumbre y se lanza un peligroso mensaje, que puede hacer saltar por los aires la confianza que tanto ha costado recuperar».

«También representan un riesgo las políticas económicas que llevarían a un déficit descontrolado, las subidas de impuestos ideológicas o las decisiones dirigidas a restringir la actividad económica».

A Rajoy se le preguntó por la fechas de las elecciones generales -que según ciertos indicios tendrán lugar el 13 de diciembre- o por las posibles alianzas postelectorales que preferiría el PP en caso de no tener la mayoría absoluta, pero no soltó palabra (El buen balance de fin de curso deja mudo al socialista Pedro Sánchez).

Insistió, eso si,en el mensaje de que sin una mayoría clara del PP puede dar marchar atrás el crecimiento y la creación de empleo.

«Si se repiten algunas de las cosas que hemos visto en los Ayuntamientos en estas elecciones, eso sería malo para España. Un Gobierno (de la Nación) sostenido en tres o cuatro partidos o que no respete la voluntad de los ciudadanos sería malo para el interés general».

El presidente, ya en plena campaña electoral y metiendo hasta el corvejón en el día a dia, cierra el curso político antes de las vacaciones de verano con el mensaje de que lo que queda atrás es mejor que lo que había y que lo que está por venir será aún mejor si se mantiene su política económica y sus reformas.

Estos Presupuestos incluyen importantes guiños sociales y según Rajoy representan el cierre de una etapa «dificilísima» y la apertura de «un nuevo periodo de crecimiento sostenido».

El líder popular resaltó que dedican el 53,5 por ciento a la partida de gasto social; que las pensiones se incrementan un 0,25 por ciento, como marca la ley; y que el sueldo de los funcionarios subirá un 1 por ciento, «la primera subida de los últimos cinco años».

«Somos conscientes de los esfuerzos que los trabajadores públicos han hecho durante estos años y queremos revertirlos poco a poco y agradecérselo públicamente».

También recordó Rajoy que el Gobierno devolverá este año a los empleados públicos otro 25 por ciento de la paga extra eliminada en 2012 y que el resto lo recuperarán en 2016.

En otras palabras y com o resumen: No hay nada que discutir sobre “el pasado”, basta con mantenerle a él al timón.

Ese es y será el eje del discurso hasta el día que los españoles acudan en masa a la urnas, donde cada uno -según repetira Rajoy hasta la saciedad en los cuatro meses que restan- debería tenerse en cuenta los riesgos políticos que afronta la recuperación económica española: el desafío rupturista en Cataluña, la repetición de pactos para la gobernación de España similares a los que han quitado poder al Partido Popular en autonomías y municipios, y la situación de Grecia.

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