Morenés: "Vamos a ir a por todas las hipótesis"

El Ministerio de Defensa busca a los tres militares en el mar pero no descarta un secuestro

El Ministerio de Defensa busca a los tres militares en el mar pero no descarta un secuestro
Pedro Morenés. EP

Los trabajos de rescate del helicóptero del Ejército del Aire que cayó al Atlántico con tres militares a bordo el pasado jueves se han mantenido durante toda la noche. Buzos, robots submarinos y un helicóptero rastrean la zona en la que cayó el aparato. El Ministerio de Defensa trabaja con varias líneas de investigación, y entre ellas está la posibilidad de que hayan sido secuestrados, tras ser rescatados por un pesquero que no ha sido identificado. Marruecos está ayudando a inspeccionar naves de pesca y puertos en la zona, por si se logra alguna pista. No se sabe nada fiable de los tripulantes desde poco antes de las tres de la tarde del pasado jueves.

El ministro Pedro Morenés sigue en la zona y esta mañana ha mantenido una nueva reunión con los familiares de los militares desaparecidos para informarles del desarrollo de las tareas de búsqueda. «Todas las hipótesis están abiertas», insiste.

La busca se ha mantenido incluso durante la noche, después de que buzos del Ejército y medios navales y aéreos rastrearan la zona durante todo el sábado. El buque Olympic Zeus, especializado en trabajos submarinos y contratado actualmente por el Ministerio de Fomento para vigilar los posibles vertidos del pesquero ruso hundido Oleg Naydanov se ha incorporado a las tareas de búsqueda.

Los robots submarinos de este buque permiten que se trabaje durante las 24 horas, mientras que diez buceadores de la Armada exploran de forma permanente durante las horas de luz, informa el departamento de Morenés.

La búsqueda se realiza en el punto donde fue localizada la baliza de emergencia del helicóptero, hundido el pasado jueves a unos 40 metros de profundidad y a unas 40 millas (74 kilómetros) de la costa del Sahara.

En ese Superpuma del Servicio Búsqueda y Rescate (SAR) del Ejército del Aire volaban el capitán José Morales Rodríguez de Barcelona, casado y con un hijo; el teniente Saúl López Quesada, de Madrid y soltero; y el sargento Jhonander Ojeda Alemán, de Gran Canaria y con pareja, único superviviente del accidente que sufrió un aparato del mismo servicio el año pasado en Canarias.

EXPLICACIONES A MARRUECOS

El secretario de Estado de Asuntos Exteriores, Ignacio Ybáñez, ha avanzado que España hablará con Marruecos sobre dónde surgió el «error» de la información que indicaba que los militares estaban vivos y habían sido recogidos por un pesquero.

«En estos casos, en donde hay vidas humanas en peligro, lo importante es reforzar la cooperación», señaló el número dos de José Manuel García-Margallo. Ha comentado que, «como es lógico en estos casos, la información va muy rápido», y el Gobierno español ha agradecido «desde el principio» la labor de «cooperación» con Marruecos. «Puede haber en un momento dado un problema, como ha sido este caso muy grave, de una información no contrastada, no es evidentemente una cosa preocupante, pero no va a ser óbice para que sigamos con la cooperación», concluye.

Marruecos, según fuentes de Defensa, ya habría pedido disculpas por la confusión que, entre tras cosas, hizo perder muchísimas horas, vitales.

EL SINIESTRO, PASO A PASO

Tras las primeras 24 horas de extrema confusión, se va aclarando la cronología de los hechos. La primera señal de la baliza de emergencia del helicóptero saltó a las 15.05 del jueves pasado. Indicaba un punto situado a 40 millas (72 kilómetros) al suroeste de Dakhla y a 280 (504 kilómetros) al sur de Gando, en Gran Canaria.

Un F-18 español sobrevoló tres cuartos de hora más tarde la zona y avistó el aparato, la mancha de colores que se activa tras un siniestro y una bengala, que estaba encendida. Sin embargo, no pudo constatar que los tres militares que viajaban en el helicóptero estuvieran allí. Según Defensa, un helicóptero de Marruecos envío poco después un informe con los mismos detalles y durante la tarde se recibieron avisos de pesqueros y buques en ruta por la zona que mencionaban de una bengala.

Uno de ellos, holandés, trató de remolcar la aeronave y sacarla a flote, pero no tenía fuerza ni medios suficientes para ello. Removió algunos restos y, en esa maniobra, no llegó a ver a nadie.

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