Política
Pedro Sánchez (PSOE) y uno d e4los memes sobre su tesis que circulan por la red. EP

Cade vez se pone más oscuro el asunto. El equipo de 'gurús' de Pedro Sánchez estaba convencido de que subiendo la tesis a internet y admitiendo que se trata de un probre trabajo académico, neutralizarían en buena parte las críticas, pero no ha sido así ('ABC' afirma que las excusas de Sánchez no se sostienen y se ratifica: la tesis es un plagio).

Los tuiteros se han lanzado en masa a husmear en el material y cada hora descubren nuevos plagio, más pufos y más motivos de queja.

Esos datos se suman a los que periodistas de prestigio, dotados de medios técnicos 'ad hoc', van relevando (Pedro Sánchez 'fusiló' en su tesis 44 informes, documentos o gráficos del Ministerio del 'negro' Ocaña).

Entre un 33% y hasta la mitad de la tesis es un plagio de artículos ajenos y propios, documentos oficiales, estadísticas y refritos del Ministerio de Industria.

Ésa es al menos la información que sostiene el periodista Carlos Cuesta, de Okdiario, que se suma a la decisión de ABC de reafirmarse en todas y cada una de sus informaciones, que demostrarían que el doctorado de Pedro Sánchez procede de un trabajo que no cumple los requisitos académicos al uso ni responde a la "ejemplaridad" con que él justificó su acceso a la presidencia sin haber ganado las Elecciones.

Lejos de rectificar nada, como Sánchez les pidió por burofax después de anunciar además acciones penales, ambas cabeceras insisten en sus noticias y aportan nueva documentación que reafirma lo previo y desmonta, a su entender, el informe encargado por la propia Moncloa para desmentir el plagio de la tesina, aunque hasta en este caso no le queda más remedio que reconocer que un 13% del trabajo es, con otras palabras, una copia.

44 documentos y gráficos son, según Cuesta, literalmente copiados o fusilados en un trabajo que mereció la calificación de cum laude por un tribunal del que formaba parte uno de los coautores de artículos incluidos en la tesis.

Además, toda esa documentación insertada procede de la misma mano, el jefe de Gabinete del entonces ministro de Industria, Miguel Sebastián, que más tarde aparecería con su nombre, Carlos Ocaña, como coautor del libro de Sánchez que en la práctica es una edición de la propia tesis.

ABC reitera este 15 de septiembre de 2018 que la tesis de Sánchez adolece de autoplagio, admitido por el propio presidente del Gobierno en su escrito de rectificación, cuando afirma que «hablar de plagio en este caso resulta simplemente absurdo cuando el autor soy yo mismo».

¿Qué cree Pedro Sánchez que es el autoplagio, sino exactamente eso?

El tribunal que valoró y premió la tesis de Pedro Sánchez con un inefable «cum laude» carecía de nivel científico y contaba entre sus miembros con el coautor de un artículo que Sánchez utilizó en su tesis sin mencionar tal autoría. ¿Es ético ser evaluado por quien tiene interés directo en el contenido de la tesis doctoral?

ABC se ratifica en el inverosímil breve plazo que empleó Sánchez para su tesis doctoral -recopilar material, leerlo, ordenarlo y procesarlo, volcarlo en borradores, editar el texto final, someterlo al procedimiento administrativo de la Universidad ¿en un año?-, cuando en septiembre de 2011 pedía ayuda por Twitter y la defendió en noviembre de 2012.