Política
El excomisario Villarejo y la ministra de Justicia Dolores Delgado. EP

Si cae la ministra Dolores Delgado, el golpe será letal. El pánico se ha adueñado de Moncloa, y el Gobierno saca uñas y dientes con tal de que el 'mordisco' de los audios de la comida que compartió con el excomisario José Villarejo en 2009 con la mentada, no acabe de roer a otra manzana presuntamente podrida del cesto que presentó Pedro Sánchez tan gustosamente para regenerar todos los estómagos. (Los 5 momentos más morbosos de la ministra Delgado en la comida con Garzón y Villarejo: tiene que dimitir).

Desde esas instancias se ha informado este lunes 24 de septiembre de 2018 que el presidente ha hablado con ella, y se ha subrayado que ésta no acepta "chantajes" de Villarejo, como tampoco -recuerdan- los aceptó el rey emérito. (La picante grabación sobre sexo entre la ministra Delgado y el excomisario Villarejo la deja al borde de la dimisión).

Sánchez, que se encuentra en Nueva York para participar en la Asamblea General de la ONU, ha cambiado impresiones con Delgado, "como es natural" -señala el entorno del presidente-, después de que los audios publicados por el digital moncloa.com hayan llevado al PP a pedir su dimisión y a Cs a reclamar su comparecencia urgente.

Además, subrayan que la ministra ha anunciado que comparecerá a petición propia en el Congreso para dar explicaciones sobre el asunto.

En su comunicado de este lunes, Justicia destacaba que Villarejo

"se encuentra en prisión provisional como presunto autor de delitos muy graves. Su estrategia procesal es atacar al Estado y sus instituciones. Primero cargó contra la Jefatura del Estado con grabaciones relacionadas con el rey emérito. Ahora ataca al Ejecutivo en la persona de la ministra de Justicia".

La ministra Delgado, hablando en 2009 del hoy también ministro Grande-Marlaska