Política
Las Reinas Letizia y Sofía, en una imagen de archivo.

Las desavenencias familiares de los últimos años en la Casa y Familia Real ya no son un secreto y han pasado a ocupar muchos titulares en los medios de comunicación. Muchas página y capítulos se han escrito desde que trascendieran asuntos como la imputación de Iñaki Urdangarin y las consecuencias que en la familia se derivaron de ello, fundamentalmente la división en torno a partidarios de la Infanta Cristina (doña Elena, Don Juan Carlos y la Reina Sofía) y los detractores (Don Felipe y doña Letizia).

Posteriormente otros escándalos relacionados con las relaciones personales o los negocios del Rey Juan Carlos volvían a golpear a la Familia Real que tenía que padecer además en sus carnes el ingreso en prisión de Urdangarin (Los empleados de La Zarzuela estallan contra doña Letizia y hacen 'huelga' en Palacio).

Desde la pasada Semana Santa otro problema se sumaba a la larga lista de problemas en la Familia Real: estallaba por los aires las malas relaciones entre la Reina Letizia y la Emérita, con un feo gesto de desprecio total de doña Letizia, apartándola de sus nietas, que iba a dar la vuelta al mundo y abrir la caja de pandora sobre las pésimas relaciones entre suegra y nuera. 

Todos estos incidentes han provocado doña Sofía esté en una situación mental límite. Según han asegurado a Periodista Digital fuentes próximas a La Zarzuela, la Reina Sofía está "literalmente hundida" (El follón que ha montado doña Letizia por su visita a un centro para discapacitados psíquicos).

La Emérita ha estallado sobrepasada por todos los escándalos. Se siente sola, "abandonada" por Don Juan Carlos y ahora lejos de sus dos principales apoyos: las Infantas Elena y Cristina que no la respaldan tanto como quisiera su madre. (El encuentro secreto entre el Rey Felipe y la Infanta Cristina hunde a doña Letizia).

Pero si algo ha terminado por hundir y provocar el alarmante estado de ánimo de la Reina Sofía han sido las permanentes "zancadillas" que le pone doña Letizia en sus relaciones personales y, sobre todo, en las trabas para que pueda compartir más tiempo con sus nietas Leonor y Sofía. La Reina emérita lleva muy mal esta situación con sus nietas menores, a lo que se suma todos los problemas acumulados en la Familia Real. Un cóctel demasiado explosivo para una persona ya de 79 años. (Casa Real, harta de Doña Letizia tras otro incidente: pelea con la prima del Rey Felipe).

Consecuencia de todo ello, la Reina Sofía está precisando de ayuda psicológica para intentar salir de esta situación que la tiene condenada a una enorme apatía y tristeza. Incluso, según las mismas fuentes, ha llegado a perder el apetito, situación que ha terminado por hacer saltar las alarmas en el equipo médico de la Casa Real. "La preocupación es absoluta y doña Sofía ahora está en tratamiento y en buena manos", explican a PD las fuentes consultadas.