Política

De poco le va a servir, porque el cachondeo está servido, pero lo han intentado (Pedro Sánchez se convierte en el hazmerreir de la recepción real haciendo el ridículo mas espantoso).

La Moncloa ha logrado que, 30 horas después, la Casa del Rey emita una nota en la que intenta tapar el ridículo del presidente Sánchez, quien durante la recepción ofrecida el viernes en el Palacio Real se colocó junto a los Reyes Felipe VI y Letizia para que le hicieran a él el besamanos (¡Qué se preparen el Rey y la Reina, que llegan Pedro Sánchez y su mujer a quitarles el puesto!).

La Casa del Rey ha difundido este 13 de octubre de 2018 un comunicado en el que intenta "aclarar" el "malentendido" que se produjo durante la recepción oficial celebrada con motivo de la Fiesta Nacional del 12 de octubre, tras el Desfile de las Fuerzas Armadas (TVE oculta los pitos y abucheos a Pedro Sánchez en el desfile de la Fiesta Nacional con una entrevista a Robles).

Ante "las interpretaciones surgidas", señala la nota difundida desde el palacio de La Zarzuela, la Casa Real asegura que tanto el presidente como su esposa, Begoña Gómez, "siguieron en efecto y en todo momento las indicaciones" de su personal.

Sin embargo, la explicación que un día después de los hechos ofrece la Casa del Rey es extraña: viene a decir que los invitados se adelantaron.

El comunicado dice que la pareja socialista siguió las instrucciones que se les facilitó en el Palacio Real, que fueron las de "permanecer con los Reyes "hasta que los siguientes invitados llegaran a las inmediaciones" del Salón del Trono.

Zarzuela, que pretende así echar una mano al atribulado líder del PSOE y cerrar la polémica, puede que contribuya a lo contrario, porque si los Sánchez hicieron lo correcto, cabría interpretar que fueron los demás invitados los que se equivocaron, al precipitarse en su entrada al saludo.

Moncloa culpó a la Casa del Rey

Lo cierto es que, tras saludar a los Reyes, Pedro Sánchez y Begoña Gómez se colocaron junto a ellos, y se dispusieron a recibir a todos los invitados como si ellos fueran los anfitriones del acto. Un miembro del equipo de protocolo se vio obligado a sacarles de su error y les instó a retirarle.

La Moncloa había intentado culpar a la Casa del Rey difundiendo una versión aún más extravagante, según la cual Pedro Sánchez había recibido instrucciones de quedarse junto a los Reyes y a la presidenta del Congreso, Ana Pastor, para hacer una foto conjunta.