LAS COSAS DEL GOBIERNO SOCIALISTA Y SUS AMIGOS

El actual ‘número 2’ del Ministerio de Defensa dio dinero «en bolsas de El Corte Inglés» al comisario Villarejo por espiar a Aznar

En la grabación, el policía ahora encarcelado asegura que Ángel Olivares, actual secretario de Estado de Defensa, le pagó por espiar a miembros de la Junta de Castilla y León

El actual 'número 2' del Ministerio de Defensa dio dinero "en bolsas de El Corte Inglés" al comisario Villarejo por espiar a Aznar
Ángel Olivares, Pepe Villarejo y la ministra de Defensa Margarita Robles. EP

La ‘discoteca’ del ahora apestado Pepe Villarejo se ha convertido en un ‘sin parar’ y va camino de ser un ‘sinvivir’ para el acorralado Gobierno Sánchez (Carlos Herrera sin piedad contra Delgado: «Si lo de maricón lo hubiera dicho Cospedal, las feminoides le montan una intifada en Chueca»).

El diario online Moncloa.com vuelve a publicar este 30 de septiembre de 2018 audios protagonizados por el excomisario Villarejo (La quinta versión de Delgado: con lo de ‘maricón’ no se refería a la condición sexual de Marlaska).

En esta ocasión, el ahora encarcelado -lleva casi 11 meses en la prisión de Estremera-  mantiene una conversación con varios mandos policiales: el entonces director adjunto operativo (DAO) de la Policía Nacional, Miguel Ángel Fernández Chico, y sus compañeros Enrique García Castaño, alias ‘El Gordo‘ y Gabriel Fuentes (‘La comilona del Rianxo’: momentos gore en el festín de la ministra con Villarejo).

Durante la conversación, Villarejo y el resto de comensales aluden a Ángel Olivares, actual secretario de Estado de Defensa y número 2 de la ministra del ramo, Margarita Robles (El digital que sacó los audios de Villarejo empapela a la SER por la calumnia de relacionarle con el comisario).

En la grabación se escucha a Villarejo referirse a las veces que Olivares le habría pedido que realizase, previo pago, pinchazos telefónicos -en jerga policial, pinchar el canuto»- a los responsables de la Junta de Castilla y León, incluido su por entonces presidente, José María Aznar.

Los hechos se remontan a la etapa en la que Olivares era un joven concejal en pleno ascenso en el Ayuntamiento de Burgos (ciudad de la que acabaría siendo alcalde) mientras Aznar controlaba el partido y presidía Castilla y León (1987-1989).

En la grabación, escuchamos a Villarejo explicar cómo Olivares pretendía involucrar a Aznar:

«Iban a cazarlo con aquel empresario que luego lo terminaron ‘implutando’ (sic)».

Explica entonces que le pidieron que pinchara los teléfonos y cómo el propio Olivares se encargaba de pagar los servicios del excomisario con dinero guardado en bolsas.

«Me dijeron, oye, pica los canutos, no sé cuantos y a mi el Olivares iba con una bolsa de El Corte Inglés con la pasta en crudo, pues me pagaba»

Eso se escucha a Villarejo, quien añade:

«Yo el hándicap que tenía con Olivares es que cuando él era concejal en Burgos, yo era el que le pinchaba el canuto [teléfono], por orden de ellos, que me pagaban además, a todo el entorno cuando estaba Aznar allí de presidente de la Comunidad».

Olivares era en esa época concejal en el Ayuntamiento de Burgos y años después llegó a convertirse en el primer alcalde socialista de la ciudad.

En cuanto al empresario al que hace alusión la grabación de Villarejo, en el audio difundido por Moncloa.com el excomisario no ofrece ningún nombre.

Sí se da la circunstancia de que son varios los empresarios vinculados a Aznar en su época de presidente de la Junta que han terminado imputados.

Es el caso de Antonio Miguel Méndez Pozo, condenado por corrupción en 1992 a siete años de prisión por el llamado Caso de la Construcción; o el constructor Miguel Vecino Cordero, que en su momento tuvo que declarar por estar presente en una reunión que Aznar mantuvo en 1987 con empresarios de la construcción de Castilla y León y de la que surgieron acusaciones de financiación ilegal a Alianza Popular, la matriz del actual PP.

Ángel Olivares, el protagonista de la nueva grabación de Villarejo, fue alcalde de Burgos de 1999 a 2003 y previamente director general de la Policía. Ocupo este cargo entre los años 1994 y 1996, época en la que coincidió con Margarita Robles cuando ésta era secretaria de Estado de Seguridad en el Ministerio que dirigía Juan Alberto Belloch (‘superministerio‘ de Justicia e Interior).

Fue precisamente durante su mandato cuando Olivares tuvo que lidiar con la crisis que se desencadenó tras la elaboración del llamado ‘Informe Veritas‘ por el que en mayo de 1995 decidió cesar a Villarejo, por aquel entonces director jefe de la policía.

Olivares fue nombrado en 1994 director general de la Policía durante el intenso mandato de Belloch como ministro de Interior. Allí trabajó mano a mano con Robles, entonces secretaria de Estado de Interior. Pero entonces, la relación de Villarejo con Olivares ya no sería de tanta confianza.

«Y, claro, llego aquí y ¡me lo encuentro de director, macho! Y digo, oye, pues qué bien, coño, es un tronquete, ¿no? Y claro, el otro sacó el crucifijo y dijo, ‘este hijoputa, testigo negativo’, y a partir de ahí, ruina. Y claro, yo me quedé alucinado».

El Olivares que presuntamente lo había contratado y pagado en bolsas de un centro comercial ya no quería saber mucho de él. Había pasado de ser un joven concejal en la oposición del Ayuntamiento de Burgos a dirigir la Policía en años convulsos por el terrorismo y la corrupción.

Entre medias habían pasado muchas cosas. Olivares había sido antes de compartir Ministerio con Robles delegado del Gobierno en Extremadura y Castilla y León. Después de esa etapa fue de nuevo concejal y alcalde de Burgos (1999-2003), su último cargo relevante según su biografía oficial.

Nada más llegar al Gobierno como ministra de Pedro Sánchez, la ministra Robles lo rescató y lo hizo secretario de Estado de Defensa, el único que hay en el departamento, lo que le convierte en su auténtico hombre fuerte.

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