LAS COSAS DEL GOBIERNO SOCIALISTA Y SUS AMIGOS

La Moncloa de Sánchez miente: ni Pastor ni García-Escudero recibieron indicaciones para situarse al lado de los Reyes

El asistente de la Casa Real no pidió a Sánchez que se quedara para una foto sino que lo expulsó

La decisión del socialista Pedro Sánchez y su mujer de ponerse junto a los Reyes de España en la recepción del 12-O, que comenzó como una sonrojante pifia, va camino de transformarse en pringosoenredo politico-médiático por las mentiras y torpezas de La Moncloa.

El asunto, como subraya Carlos Cuesta en OKdiario este 15 de octubre de 2018, se complica más. Y ahora, ya no por el hecho insólito de ocupar un puesto improvisado en la recepción real, sino por las falsas disculpas que está filtrando el Gobierno Sánchez para intentar culpar a otros del espectáculo ofrecido.

Ni es cierto que Zarzuela marcase un protocolo para que el presidente y su mujer ocupasen escena mediática junto a los Reyes. Ni es cierto que nadie hubiese comunicado, ni a Ana Pastor, ni a Pío García-Escudero, ni a ninguna otra autoridad del Estado ningún plan para situarse al lado de los Reyes.

Moncloa ha sido la encargada de filtrar la versión de que el error protocolario de Sánchez fue provocado por culpa de Ana Pastor. Según esta versión, quien habría inducido al equívoco de Sánchez fue Ana Pastor, presidenta del Congreso, a quien se le habría indicado por parte del protocolo de la Casa Real que debía esperar unos minutos junto a los Reyes y el resto de representantes de los tres poderes del Estado que la seguían para que se pudiera realizar una fotografía de todos ellos juntos.

Según esa misma versión, el objetivo final era que el Rey apareciera, tras la reprobación del Parlamento Catalán, con la imagen de un respaldo unánime por parte de los poderes Ejecutivo, el Legislativo y el Judicial.

Pues bien, en el entorno de la Presidencia del Congreso y del Senado que, en teoría, debían protagonizar esa foto de unidad, en absoluto se comparte que se les hiciera la más mínima indicación para situarse junto a los Reyes ni con el propósito de la foto ni de ningún otro objetivo.

De hecho, niegan que nadie de Zarzuela plantease un protocolo similar tampoco a las autoridades judiciales (Consejo General del Poder Judicial o Tribunal Constitucional) para obtener esa instantánea, una cuestión, por otro lado, totalmente gratuita, cuando la foto se podría haber tomado en cualquier otro momento del acto y no interrumpiendo el besamanos ni haciendo que el presidente del Gobierno y su mujer se colocaran a dar la mano junto a los Reyes como si compartiesen la recepción oficial.

Desde Presidencia del Congreso y del Senado en absoluto se comparte que se les hiciera la más mínima indicación para situarse junto a los Reyes

La versión de Moncloa completaba su relato ficticio asegurando que tras esperar los Reyes a que terminara la sesión fotográfica inicial, entró en la zona de recepciones Pedro Sánchez con su esposa, Begoña Gómez.

Y que tras saludar a los Reyes se colocaron a su lado, tal y como se le habría indicado por Zarzuela. Esa versión se completa con la afirmación de que la presidenta del Congreso fue quien saludó a los Reyes y a Sánchez pero que, pese a las indicaciones de que debía esperar en esa posición, continuó caminando en vez de aguardar junto a los Reyes.

Nadie realizó ninguna indicación que alterase el protocolo oficial del 12-O, el mismo, por cierto, que ya conocía de sobra Pedro Sánchez, por las indicaciones previas que siempre realiza Zarzuela antes de cada ceremonia. Es más, han indicado a este diario que llegaron «a pensar que era Moncloa la que podría haber alterado el protocolo sin haber avisado».

Pedro Sánchez no tardó en culpar al resto de su actitud en la propia recepción. Y señaló que «he hecho lo que me han dicho».

Las versiones filtradas desde Moncloa afirman que, tras romperse el protocolo, un asistente de la Casa Real indicó a Sánchez que abandonara su puesto junto a los Reyes y pasara al otro salón, mientras el Rey indicaba al presidente del Poder Judicial, Carlos Lesmes, que esperara a la supuesta foto.

Pero lo cierto es que Ana Pastor no pudo romper ningún protocolo especial porque nadie le comunicó la existencia de ningún protocolo diferente. Exactamente igual que Pío García-Escudero.

El protocolo, como ocurre en todos los actos de la Casa Real, es comunicado con mucho tiempo de antelación a todos los asistentes relevantes de las ceremonias. De hecho, los responsable de protocolo de la Casa Real y de Presidencia mantienen siempre contactos previos para esclarecer todo, resolver todas las dudas y hasta entrenar las posiciones -si es preciso- para evitar situaciones embarazosas.

Por lo tanto, el asistente de protocolo no jugó ningún papel primordial. Simplemente realizaba su trabajo de garantizar que el protocolo ya establecido, conocido y preparado se desarrolle según lo fijado.

El asistente de protocolo no jugó ningún papel primordial sino que realizaba su trabajo de garantizar el protocolo ya establecido

El verdadero problema vino cuando el presidente Sánchez se lo saltó. Ese fue el único motivo por el que el asistente de protocolo tuvo que salir a escena para pedir al presidente y a su esposa que abandonasen una posición que estaba reservada a los Reyes puesto que se trataba de una recepción de Sus Majestades.

Por eso el asistente no ordenó al resto de personalidades ninguna posición para ninguna foto. Por eso el asistente no acompañó a Sánchez y su mujer a ninguna posición junto a los Reyes. Por eso tampoco corrigió el pretendido y falso error de Ana Pastor.

Porque el asistente de protocolo sólo hizo lo que debía: garantizar el desarrollo del protocolo. Es decir, justo lo contrario de lo que hizo el presidente del Gobierno, que se saltó ese mismo plan establecido. Con esta versión ha pretendido el Gabinete de Sánchez lanzar humo sobre un capítulo que ha impactado -uno más- en la imagen del presidente del Gobierno.

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