LAS COSAS DEL GOBIERNO SOCIALISTA Y SUS AMIGOS

El caradura Sánchez quiere ahora que en Andalucía gobierne el partido más votado

El caradura Sánchez quiere ahora que en Andalucía gobierne el partido más votado
Susana Díaz con Pedro Sánchez (PSOE). EP

El titular no es coña (¡Zambombazo en Andalucía! El PSOE perderá el poder tras un espectacular batacazo de Susana Díaz en las urnas y VOX irrumpe con 12 escaños).

Se limita a reflejar la pura realidad, por estrambótico que suene, porque el protagonista es ese Pedro Sánchez que aupó a Podemos a multitud de ayuntamientos de España, cuando la primera fuerza política era claramente el PP, y que ha entregado su alma a proetarras vascos, golpistas catalanes y anticonstitucionalistas de Podemos para meterse en La Moncloa, desplazando a Mariano Rajoy que tenía casi el doble de diputados que él (Rufián, como un perro rabioso con el hundimiento del PSOE: «Han metido a Franco en la Junta de Andalucía»).

Pues como lo oyen: en rueda de prensa desde Buenos Aires al término de la cumbre del G-20, en el día de reflexión en Andalucía, el okupa Sánchez señaló, a la pregunta de qué espera del 2-D, que él «pediría máxima participación, que no haya bloqueos y que el día 3 se respete la voluntad de los andaluces y se deje gobernar a quien gane las elecciones» (El ‘okupa’ Sánchez recibe un palo antológico en Andalucia y su proyecto ‘rojeras’ queda tocado de muerte).

Pues estamos ya en el 3 de diciembre de 2018 y la pura realidad es que Andalucia, antaño ‘cortijo’ del PSOE, ha propinado un castigo brutal al Partido Socialista de Pedro Sánchez en las espaldas de Susana Díaz (La victoria apabullante del centroderecha en Andalucía obliga a Tezanos a salir corriendo del CIS).

Más allá de la corrupción, la crisis económica, el paro y las lacras tradicionales de esa tierra sujeta desde hace cuarenta años al monopolio de poder de la izquierda, el escrutinio de las elecciones celebradas tiene una lectura inequívoca en clave nacional. Andalucía ha dicho NO al pacto del PSOE con separatistas y sediciosos (Así son los 12 nuevos diputados de Vox en Andalucía).

NO a la traición del presidente del Gobierno a la Constitución que juró cumplir y hacer cumplir. NO al legado de José Luis Rodríguez Zapatero, que echó a su partido en brazos del separatismo firmando un pacto de la vergüenza con ETA.

NO a unas bases radicalizadas, tremendamente alejadas de la ralidad de la calle, que rescataron a Sánchez del ostracismo al que lo había condenado, con acierto, la Ejecutiva Federal, para llevarlo en andas al timón de mando de Ferraz, ahíto de ambición y espíritu revanchista.

El partido del puño y la rosa empieza una cuenta atrás que bien pudiera acabar como una fuerza irrelevante a escala nacional. Susana Díaz pasa a la oposición en el que fue su feudo histórico, se ponga como se ponga, mientras Sánchez pone las barbas a remojar. Podrá atrincherarse en el despacho unos meses más, pero cuando se vea obligado a convocar elecciones el batacazo dejará pequeño al cosechado por su antigua rival.

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