Política
Los Reyes eméritos, en una imagen de archivo.

La afirmación de que no hay un día tranquilo en Palacio parece definir a la perfección a lo que ocurre en los últimos años en torno a La Zarzuela y a la Familia Real.

Cuando no es un problema es otro, pero lo cierto es que no hay día sin que algo inquiete a la Casa Real a costa de problemas, líos varios y disputas familiares que terminan por dañar la imagen de la Monarquía (Doña Sofía y la infanta Elena dejan en mal lugar a la reina Letizia en público).

La Infanta Cristina, Iñaki Urdangarín, los continuos desencuentros entre las Infantas y la Reina Letizia, los puntuales problemas conyugales entre el Rey Felipe y Doña Letizia y los recurrentes desplantes de Don Juan Carlos a Doña Sofía han sido una constante durante la última década en La Zarzuela (La gran adicción de la infanta Elena de Borbón que ocultó a Don Juan Carlos y Doña Sofía).

Pero ahora, cuando parecía existir cierta normalidad en la convivencia y la agenda conjunta entre los Reyes eméritos, Juan Carlos I vuelve a ser protagonista de un feísimo desplante a Doña Sofía.

Un plantón en toda regla a su esposa en un acto de agenda sin justificación alguna y e "inexplicable" para la Casa Real, según han asegurado a Periodista Digital fuentes próximas a Palacio (Otra pelea entre Doña Sofía y la Reina Letizia deja la Familia Real rozando la tragedia).

Todo ocurría la pasada semana con motivo del fallecimiento de un importante miembro de la aristocracia europea y para colmo, familia cercana de nuestro Rey Juan Carlos. Así, estaba previsto que los Reyes eméritos acudiesen al funeral de Henri d' Orleans.

Esos eran los planes iniciales y así había actuado con toda la logística La Zarzuela, pero de manera sorprendente Don Juan Carlos "desaparecía" poco antes de coger el vuelo y era la Reina Sofía quien tenía que volar en solitario y representar a la Casa Real española en el sepelio celebrado en la capital francesa.

Doña Sofía, lejos de aceptar la situación con resignación, "estaba totalmente indignada" por la nueva espantada del Rey emérito, tal y como aseguran a PD las mismas fuentes.

Al margen del súbito e injustificado cambio de planes, la situación cobra mayor gravedad porque Heri d' Orleans, que es conde París y Don Juan Carlos eran primos segundos.

Hasta ahora no ha habido explicación alguna a la ausencia del Emérito y Doña Sofía no se preocupó ni en disimular su disgusto por la inédita no presencia de su esposo ni tampoco en excusarlo.

Nueva tormenta sobre la Casa Real. Ahora ya han comenzado de nuevo las especulaciones sobre el misterioso paradero ese día de Juan Carlos I.