Política
La Infanta Elena y la Reina Letizia, en una imagen de archivo.

Este martes 12 de febrero les contábamos en Periodista Digital las tensísimas relaciones personales entre la Reina Letizia y la Infanta Elena, una situación que ha trascendido y afectado también al ámbito institucional.

Las continuas disputas tenían su punto más álgido hace apenas unos días cuando durante un encuentro familiar y privado saltaron chispas entre ambas cuando la Infanta Elena elevó a Felipe VI sus quejas por su escasa participación en la ‘agenda Real'. Doña Letizia intervino entonces en la disputa y la cosa se fue de absolutamente de madre.

Según las fuentes consultadas, Doña Elena -conocida en Palacio por su fuerte carácter solo comparable al de la Reina- montaba en cólera y entre gritos le hacía ver a la Reina que ella procede de "sangre real", ponía encima de la mesa su "posición social", al tiempo que recriminaba a Doña Letizia su prepotencia y más recordando su procedencia:"eras no humilde, eras pobre y plebeya. .. que parece que se te olvida".

Como era de esperar, y más conociendo el fuerte carácter de la Reina, Doña Letizia no se ha quedado de brazos cruzados y ha comenzado a jugar sus cartas contra la primogénita de Don Juan Carlos y Doña Sofía. Y, de momento a la espera de mayores consecuencias, la baza de Letizia tiene que ver con su antigua profesión y el poder de la información y, sobre todo, de las filtraciones interesadas.

En este sentido, según aseguran a Periodista Digital fuentes próximas a La Zarzuela, desde el entorno de Letizia Ortiz se han difundido informaciones relacionadas con el fuerte carácter de la infanta Elena. De hecho, se desliza que Elena de Borbón no solo tiene malhumor sino que se le podría definir como "una personalidad inestable".

Y en esos mismos términos se ha informado de ciertos comportamientos de Elena de Borbón, como tremendos cambios de humor y auténticos ataques de ira que han sembrado el pánico entre los funcionarios del Palacio de la Zarzuela y de toda la Casa Real. Según esta información, el personal de Zarzuela teme a la Infanta Elena y evita cualquier tipo de contacto con ella.

Cuando no tienen más remedio, por asuntos propios de sus funciones en Palacio, el personal afronta resignado el trato con Doña Elena, pero lo hace con mucho temor porque lo normal es que al final Elena de Borbón "salte" contra ellos por cualquier motivo inesperado y la cosa acabe entre gritos y bronca. "Es mejor no toparse con la Infanta Elena", dicen las fuentes próximas a la Reina Letizia.