Política
La Reina Letizia y su hija, la Infanta Sofía.

Ya les contábamos en Periodista Digital que desde que la Reina consorte llegara a la Casa Real muchas cosas cambiaron en Palacio. Doña Letizia imponía una serie de normas en que La Zarzuela sorprendían ya que cambiaban el concepto que sobre la Reina se había tenido en casi 40 años de reinado de Don Juan Carlos y Doña Sofía.

Y así funcionaba la Casa Real hasta ahora, pero las tornas han cambiado. Así, según aseguraban a Periodista Digital fuentes próximas a Palacio, el hartazgo contra las normas y caprichos de Doña Letizia es total en La Zarzuela y ha provocado que se revierta la situación.

En Casa Real hicieron ver a Don Felipe que lo de "Reina de lunes a viernes" es inaceptable y el Rey daba entonces luz verde a acabar el asueto de fin de semana. Por primera vez Doña Letizia tendrá que trabajar un sábado. El 11 de mayo presidirá la final de la Copa de la Reina, partido de fútbol femenino que se celebrará en Granada y que disputarán Atlético de Madrid y Real Sociedad.

Como las desgracias no vienen nunca solas, hay más castigo para la Reina en forma de agenda y viaje internacional en un día muy especial para Doña Letizia y, según las fuentes consultadas, la decisión de la Casa Real ha hecho estallar a la esposa del Rey Felipe VI, tanto es así que ha provocado un cisma familiar e institucional.

Les contamos, la Casa de Su Majestad el Rey ‘envía' este 28 de abril -jornada electoral por cierto- a la Reina Letizia a un viaje oficial a Mozambique. El viaje institucional tendrá a la Reina alejada de Madrid dos días, regresa el 30 por la noche. Hasta aquí todo normal si no fuera porque el día 29 de abril es el cumpleaños de una de las dos hijas de Doña Letizia, la Infanta Sofía que cumplirá 12 años. El primero de ellos lejos de su madre. De ahí el tremendo enfado de la Reina.

La reina de España volará hasta Maputo para conocer de primera mano la ayuda humanitaria del contingente español en Mozambique, que colabora en las tareas de reconstrucción del país y para ayudar a las víctimas del ciclón Idai, que en marzo dejó más de un millar de muertos, también en Zimbabue y Malaui.

Ni siquiera el humanitario motivo de su viaje ha calmado las iras de Letizia Ortiz que se marcha de Madrid con cajas destempladas y sin hablar con Felipe VI, a quien responsabiliza de esta decisión.