La Fiscalía General del Estado pedirá hasta cinco años de cárcel por difundir bulos sobre el coronavirus en redes sociales

La alianza entre Marlaska y la fiscal que le llamó «maricón», en la ‘Operación Mordaza’ contra los periodistas que no le bailan el agua a Sánchez

PSOE y Podemos optan porque sea el Ministerio Público quien le dé aire a las denuncias y así lograr mayor celeridad para sus infectos objetivos silenciadores

La alianza entre Marlaska y la fiscal que le llamó "maricón", en la 'Operación Mordaza' contra los periodistas que no le bailan el agua a Sánchez
Fernando Grande-Marlaska y Dolores Delgado.

Dios los cría y ellos se juntan, aunque haya habido improperios de grueso calibre por el medio.

Aquí lo importante es mantener el puesto, el mullido sillón y mientras se pueda seguir pisando moqueta se traga uno las viejas afrentas.

Total, ¿quién no se ha achispado tras una copiosa comida regada con los mejores caldos y licores?

Por eso, nada puede sorprender la insolita alianza entre el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska y la Fiscal General del Estado, Dolores Delgado, la misma que se burlaba de él llamándole «maricón» en una comilona con Villarejo y comisarios de Policia.

Ahora se han convertido en socios en algo tan inaudito como la ‘Operación Mordaza‘ para silenciar a periodistas y medios que no bailan el agua al gobierno Sánchez.

Y está claro que van a utilizar todos los recursos a su alcance para tratar de amedrentar al más pintado. El problema es que otros miembros del Gobierno también quieren aprovecharse de la circunstancia e intentan ir por libre.

Uno de los mejores ejemplos de la que se le viene encima a la prensa libre de España es lo que sucedió a Periodista Digital con un surrealista burofax-mordaza enviado por el vicepresidente segundo del Gobierno de España, Pablo Iglesias, en el que nos instaba, de su puño y letra, a rectificar una información tan nimia como insulsa.

Lo verdaderamente preocupante no es lo que se pretendía corregir o matizar, sino el modo de exigirlo.

CONSEGUIR SILENCIAR A LOS PERIODISTAS Y DESPUÉS A LA OPOSICIÓN

Aquí lo mollar es que al final el Ejecutivo socialcomunista de Sánchez e Iglesias lo que pretende es acallar la voz de la oposición, dejar en nada a PP y VOX, amén de evitar que Ciudadanos pueda salir de las catacumbas demoscópicas.

Pero, evidentemente, antes de emprenderla con los Casado, Abascal o Arrimadas, lo esencial es cortar la vía por la que se pueden expresar, la de los medios de comunicación.

Hasta la fecha, aprovechando además la situación de confinamiento que ya va para las cinco semanas, desde el 14 de marzo de 2020, se ha asistido con estupor a ruedas de prensa con preguntas censuradas, nulo control parlamentario, extralimitación de la suspensión de derechos durante el estado de alarma, paralización del Portal de Transparencia y la irrupción de una pregunta capciosa en el CIS sobre la posibilidad de recibir información solo por «fuentes oficiales».

El Ejecutivo se ha puesto manos a la obra para luchar contra los bulos que le perjudican, no los que a diario él mismo produce en esas comparecencias de los responsables de Sanidad cuando sueltan las cifras falseadas sobre el coronavirus.

Y, al margen de pretender meterle mano a los medios de comunicación que no le hacen la ola a Pedro Sánchez, también se busca propinarle un escarmiento a VOX por mensajes en redes sociales como el montaje fotográfico en el que se veía toda la Gran Vía de Madrid sembrada de ataúdes.

El PSOE podría haber tirado directamente de presentar la correspondiente denuncia en los juzgados. Pero seguramente no se fía de un sistema judicial que, pese a estar hecho y diseñado para el poderoso, siempre puede toparse con un magistrado que no querrá pisotear su prestigio tragándose un sapo de tal calado.

POR LA VÍA RÁPIDA

Por eso PSOE y Podemos han optado por acudir a denunciar esos supuestos bulos y montajes al Ministerio Público en vez de a los juzgados quizá al entender que es más fácil que los Tribunales atiendan su solicitud si sus pretensiones son recogidas desde el inicio por la Fiscalía y es este órgano el que las judicializa.

Y por si fuera poco, el propio departamento de Delgado muestra su declaración de intenciones:

Las noticias falsas pueden incurrir hasta en una decena de tipos penales. Estas inundan actualmente las páginas de Internet y las redes sociales, pudiendo llegar a generar confusión e incluso alterar la percepción de la realidad de los ciudadanos.

PERSECUCIÓN A BULOS SOBRE EL CORONAVIRUS

Pero ahí no se queda la mordaza del Gobierno a los medios. En plena pandemia del coronavirus, tal y como informa Okdiario, la Fiscalía General del Estado pretende encarcelar a todos aquellos que emitan juicios dudosos sobre esta enfermedad.

El departamento de Dolores Delgado pedirá penas de hasta cinco años de cárcel para quienes difundan en las redes sociales ‘fake news’ sobre el COVID-19

Un informe de la Secretaría Técnica de la Fiscalía señala que la crisis sanitaria por el coronavirus ha provocado el caldo de cultivo para los ataques con noticias falsas, que responden a delitos de odio, revelación de secretos, contra la integridad moral, desórdenes públicos, injurias y calumnias, contra la salud pública o contra los consumidores.

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Autor

Juan Velarde

Delegado de la filial de Periodista Digital en el Archipiélago, Canarias8. Actualmente es redactor en Madrid en Periodista Digital.

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