MALESTAR EN LA BENEMÉRITA CON SUS PALABRAS POR DEJARLES COMO UNA "GESTAPO"

El general Santiago, el hijo de guardia civil con meteórica carrera hasta que tropezó con Marlaska y Sánchez

Héroe de la lucha antiterrorista en el País Vasco, ha estado destinado en varios países en misión internacional como Colombia, El Salvador o Bosnia Herzegovina.

El general Santiago, el hijo de guardia civil con meteórica carrera hasta que tropezó con Marlaska y Sánchez

Sigue estando en boca de todos. Se trata de José Manuel Santiago Marín, jefe del Estado Mayor de la Guardia Civil. Sus palabras del pasado domingo 19 de abril siguen levantando suspicacias. Y no es para menos.

Su explicación posterior, recibida con aplausos por Fernando Simón y el resto del Comité técnico de expertos, no han ayudado a mejorar su imagen pública. Una imagen cuyo principal culpable es el ministro de Interior, Fernando Sánchez-Marlaska.

Este lunes 20 de abril, el general Santiago no pareció querer rectificar lo afirmado el día anterior, a no ser que haya que leer entre líneas:

«En mis 40 años de profesión, en la lucha contra ETA, en la academia, en las misiones en el extranjero, y en la lucha contra esta pandemia, si algo he aprendido es que lo primero son las personas, no hay ideologías”.

Pero no hubo una sola referencia a la cuestión central, ese trabajo que afirmó harían «para minimizar el clima contrario» hacia el gobierno de coalición. Una afirmación que provocó malestar en el seno de la Benemérita. OKDiario afirma que con esas palabras, el general Santiago les ha dejado como una Gestapo.

Su meteórica carrera

Santiago Marín nació en Villasequilla (Toledo) y cumplirá 59 años el próximo 22 de noviembre. Está casado y tiene dos hijas. A su mujer, salvadoreña, la conoció estando de misión en El Salvador, según teje en su perfil el diario El Español.

Es también hijo de guardia civil. Su padre, Florentino Santiago, llegó a subteniente y trabajó muchos años destinado en diferentes cuarteles de Castilla La-Mancha.

Siguiendo los pasos de su padre, José Manuel ingresó en 1980 en la academia militar. Al poco de abandonarla, lo destinaron al País Vasco, como sucedía a muchos agentes de aquella generación. Eran los años duros de la violencia etarra. Formó parte de los operativos que permitieron desarticular hasta nueve comandos y distintas infraestructuras logísticas de ETA.

Tras el País Vasco, comenzó a participar en misiones internacionales, coordinadas con la OTAN. Estuvo en Guatemala, en Colombia y en los Balcanes. En Bosnia Herzegovina participó en operaciones internacionales como comandante de la Unidad de Policía Internacional (IPU).

Ahora, ha sustituido desde el pasado 25 de marzo al director adjunto operativo de la guardia civil, Laurentino Ceña, que se contagió del coronavirus. Para muchos, su desafortunada frase es propia «de alguien que no está acostumbrado a hablar ante la cámaras». Son unas palabras muy inapropiadas pero a cuyo responsable hay que mirar a un poco más arriba, a su superior Grande-Marlaska que aseguró que fue «un lapsus».

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Lo más leído