El Gobierno del PSOE-Podemos sigue mostrando gestos a favor de los independentistas

La durísima carta de la Guardia Civil a Sánchez y Marlaska por despreciar, hasta tres años después, a los agentes que actuaron en el 1-O

La Asociación Pro Guardia Civil denuncia que ningún agente recibió un reconocimiento en su hoja de servicio

La durísima carta de la Guardia Civil a Sánchez y Marlaska por despreciar, hasta tres años después, a los agentes que actuaron en el 1-O
Fernando Grande-Marlaska, Pedro Sánchez y la Guardia Civil PD

Aumentan las discrepancias entre la Guardia Civil y el Gobierno de Pedro Sánchez.

Los agentes de la Benemérita están indignados por el desprecio del líder del PSOE y del Ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, a los guardias civiles de Cataluña.

En concreto, con los que actuaron para impedir el polémico 1 de octubre.

La Asociación Pro Guardia Civil (APROGC) lanzó un duro comunicado donde recuerda que “cuando desde las instituciones catalanas se planteaba el pulso más grave a la democracia española, la Guardia Civil fue la única policía que plantó cara al reto”.

Denunciando “la vergüenza del mérito sin recompensa”, la APROGC destaca que  cuando más difícil era, y la presión social asfixiaba y paralizada a unos mientras enervaba a otros, se lanzó un dispositivo el 20 de septiembre que terminó en un asedio que puso a prueba, otra vez, el temple de un puñado de guardias civiles”.

La gran labor de la Guardia Civil permitió recaudar las pruebas que fueron utilizadas en el juicio de sedición a quienes “dirigieron desde el poder el golpe de estado frustrado”.

Desde la Asociación afirman que su desempeño contra el independentismo “nos ha reconocido a veces en público a través de los medios de comunicación y susurrado al oído en innumerables ocasiones”.

Sin embargo, desde el Gobierno no se ha materializado ningún gesto de agradecimiento a los agentes que se enfrentaron al violento movimiento independentista catalán.

“Como profesionales que somos, dábamos por supuesto que este trozo de vida  que algunos guardias civiles dejamos en estos años en Cataluña se plasmara de alguna manera en nuestra hoja de servicios. Nos equivocamos”, denuncian al Gobierno del PSOE-Podemos.

Los guardias civiles precisan que “por parte del Estado sólo hemos recibido silencio. No se ha condecorado a ningún guardia civil por aquellos hechos”.

Incluso dan un paso más allá y destacan que “es más, nuestro Ministerio del Interior ha condecorado antes a los que nos dejaron solos en el cumplimiento del mandato judicial del 1-O que a los que no eludimos de nuestra responsabilidad con la ley”.

Otros desprecios a la Benemérita

El descontento de la Guardia Civil no es puntual.

Además de las diferencias por el exagerado dispositivo de seguridad en el costoso chalet de Pablo Iglesias, los agentes de la Benemérita también rechazaron la ofensiva exclusión del personal esencial de la pandemia tras su destacada labor durante el estado de alarma.

El propio líder de Podemos afirmó que no hacen falta más controles policiales en la Comunidad de Madrid sino más médicos, enfermeros o rastreadores.

Iglesias, durante una entrevista en TVE, indicó que establecer controles policiales (como los indicados por el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso) puede generar la sensación entre los vecinos de los distritos afectados de que las cosas «no se están haciendo bien».

«Los trabajadores públicos que hacen falta para seguir combatiendo una pandemia que nos está llevando a una situación de riesgo no son policías ni militares, son médicas y son enfermeros», precisó el vicepresidente.

Una declaración que generó gran irritación entre las organizaciones de policías, guardias civiles y militares.

Las tres organizaciones (SUP, AUGC y AUME) solicitan al vicepresidente segundo que muestre «más respeto por un trabajo excepcional» desarrollado por las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y también por las Fuerzas Armadas.

Además, le recuerdan que, desde que el 14 de marzo, con el estado de alarma en vigor, «salvó vidas al impedir que la irresponsabilidad de algunos pudiera acabar perjudicando al conjunto de la sociedad, confinada en un ejercicio de solidaridad para doblegar la curva de transmisión del virus».

«Constituyen una falta de respeto intolerable y ponen en el centro de la diana de la lucha partidaria a un colectivo de funcionarios de unos 270.000 efectivos», señalan en su comunicado conjunto.

SUP, AUGC y AUME sostienen que «nadie sobra» en la lucha contra el virus, un reto que asumen «con pleno conocimiento del sacrificio personal que han asumido muchos compañeros durante meses» para, recuerdan, «mantener el orden público, evitar la propagación de la pandemia y dar auxilio a la población más necesitada».

Illa ejecuta

Salvador Illa ejecutó la expulsión de los agentes de Policía, Guardia Civil y Ejército.

Como indicó Periodista Digital el pasado 17 de septiembre, el desprecio a los agentes quedó registrado en la ‘Estrategia de Detección Precoz, Vigilancia y Control de COVID-19’ realizada por el Ministerio de Sanidad.

La ‘fulminación’ de la Policía Nacional y Guardia Civil fue totalmente inesperado. Hasta el 7 de septiembre ambos cuerpos aparecían como como personal «esencial». Pero todo cambió tres días después, cuando en la actualización del informe del ministerio de Illa, esta referencia desaparece por completo.

El cambio supone un peligro agregado para los agentes de Policía y Guardia Civil. Es importante recordar que el departamento dirigido por Salvador Illa declaraba que todos aquellos profesionales que hubieran tenido contacto estrecho con una persona infectada debían superar un PCR.

Los colectivos “esenciales” tienen una mayor celeridad en las pruebas de detección. Algo que ya no beneficiará ni a Policía Nacional ni a la Guardia Civil.

Evidentemente, el cambio generó malestar entre los agentes, que piden explicaciones sobre si forman parte del personal «esencial» contra el coronavirus.

¿Un castigo?

La modificación llega unos días antes de la gran manifestación que la Policía Nacional y la Guardia Civil celebró ante el Congreso de los Diputados.

En la protesta, una hilera de ataúdes fueron colocados frente al Congreso.

Los féretros fueron llevados a hombro por los agentes de Policía Nacional y Guardia Civil que rechazan el rastrero pésame de Pedro Sánchez a Bildu por el suicidio del etarra Igor González en la cárcel guipuzcoana de Martutene.

Unas palabras que hicieron que, además de indignar a la oposición e insultar a las víctimas de ETA, promovieron a que la plataforma Jusapol convocase a la protesta junto a sus marcas en la Policía Nacional (JUPOL) y la Guardia Civil (JUCIL).

Diputados de PP, Ciudadanos y VOX se sumaron junto a asociaciones de víctimas a la protesta, donde también se lanzaron consignas contra el Gobierno PSOE-Podemos, a quien acusan de despreocuparse por los suicidios en las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado.

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Autor

José Antonio Puglisi

Periodista italovenezolano especializado en economía y periodismo de investigación.

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