Marlaska miente como revela la propia Policía

El Gobierno Sánchez ha regado cientos de inmigrantes por 10 ciudades ocultando la ‘jugada’ a los alcaldes

Traslada a los ilegales en vuelos charter pagados por el contribuyente o en aviones de las compañías Vueling y Ryanair

El Gobierno Sánchez ha regado cientos de inmigrantes por 10 ciudades ocultando la 'jugada' a los alcaldes
El ministro Grande-Marlaska e inmigrantes marroquíes llegados a Canarias. PD

Mienten como bellacos y no sólo el ministro Grande-Marlaska que es al que el socialista Pedro Sánchez ha ordenado comerse el marrón.

Cuando se concibe la política como un plató en permanente directo, como propaganda de principio a fin, pasa estás cosas.

El Gobierno PSOE-Podemos no sabe que hacer con esos inmigrantes a los que juraba hace nada recibir con los brazos abiertos y hasta invitaba a enfilar hacia España.

Y a falta de política o de criterio, Sánchez y sus colegas recurren a lo de siempre: tratar de empujar el problema hacia delante y que lo asuman otros.

Por lo menos diez ciudades han recibido ya, de tapadillo, a escondidos, con nocturnidad e indudable alevosía, cargamentos inmigrantes procedentes de Canarias. Sin pruebas de coronavirus, plan de acogida o idea alguna de qué hacer.

Todavía estaba diciendo Marlaska, a propósito del posible traslado a la Península de remesas de ‘sin papeles’ que había que para evitar establecer vías de entrada irregular a Europa, cuando los primeros cargamentos llegaban a ciudades de la Península.

El Sindicato Unificado de Policía (SUP) denunció este 9 de diciembre de 2020 la llegada de 200 inmigrantes a Granada, procedentes del archipiélago canario, a los que dudaban de que se les hubiera hecho una PCR antes de viajar.

La lista de ciudades a las que los sin papeles habrían viajado en las últimas semanas es mucho más amplia.

Además de a Granada, los inmigrantes habrían sido trasladados también a Cádiz, Málaga, Sevilla, Alicante, Valencia, Zaragoza, Barcelona y Madrid.

Todos ellos viajan en vuelos comerciales y en grupos de tamaño variable en función de la disponibilidad. Según el SUP, los que llegaron a Granada lo hicieron en tres aviones diferentes a razón de 75 personas en cada uno de ellos.

A Madrid, sin embargo, la llegada es mucho más escalonada, pero constante.

Es paradójico que habiendo Andalucía, como la mayoría de las comunidades autónomas, impuesto restricciones de entrada y salida por el miedo al coronavirus, no se aprecia en los vídeos que circulan por la red control policial alguno a los inmigrantes procedentes de Canarias.

El Ministerio del Interior asegura que organiza ni gestiona traslados de inmigrantes desde Canarias a la Península, sino que solo autoriza reubicaciones puntuales de personas solicitantes de asilo o pertenecientes a colectivos vulnerables, como menores.

Añade que esos trasladois se realizan de acuerdo a «todas las garantías sanitarias» y que a todo inmigrante que llega en patera la la prueba PCR.

Una medida adoptada para aliviar la presión migratoria en las islas, cuyos puertos han protagonizado una escalada de recepciones de embarcaciones en las últimas semanas.

«Las personas que llegan de forma irregular a las costas canarias son personas en situación irregular y que por lo tanto no disponen de documentación acreditativa, por lo que su traslado a otras comunidades autónomas debe de ser autorizado. Se realizan controles documentales en origen para comprobar este extremo».

Los viajes de inmigrantes, en su mayoría marroquíes, a diferentes aeropuertos de la Península desde el archipiélago canario dejan en evidencia al Gobierno.

El secretismo de Marlaska es impresentable, pero se explica también porque la UE observa con lupa los flujos en Canarias y presiona a España para que se evite que los migrantes crucen los Pirineos.

Los inmigrantes que llegan en patera a las islas tienen dos formas de salir de Canarias. Los que no tienen documentos necesitan un salvoconducto policial que autoriza su traslado en el marco del programa de atención humanitaria de la Secretaría de Estado de Migraciones.

La otra vía, que es la que se ha convertido en el foco de la polémica, es la que usan sobre todo los marroquíes que viajan por sus propios medios y con su pasaporte.

Pasadas las primeras 72 horas de custodia policial, los inmigrantes llegados en patera tienen abierto un expediente de devolución, pero son libres y no tienen restringida su libertad deambulatoria en España.

La mayoría no quiere quedarse en Canarias por lo que el flujo de marroquíes en dirección a la Península es constante.

 

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