El escándalo es de marca mayor.
Y es que se cumple esa máxima que reza que la mujer del César no solo debe ser honrada, sino además parecerlo.
Máxime porque es el departamento de su esposa, el Ministerio de Economía, quien tiene la responsabilidad máxima en el reparto de esas ayudas comunitarias.
Por esa razón, tal y como cuenta este 9 de febrero de 2022 Francisco Mercado en esDiario, el Partido Popular se ha puesto manos a la obra para desentrañar este turbio asunto.
Concretamente, la portavoz parlamentaria de la formación conservadora, Cuca Gamarra, ha lanzado una pregunta que pone contra las cuerdas a Nadia Calviño.
La cuestión es que Beedigital se oferta como intermediario oficial tanto para captar ayudas como para facturarlas previa digitalización del empresario beneficiado con las subvenciones que están en juego, 3.000 millones de euros de fondos europeos del programa Kit Digital.
Gamarra quiere conocer de primera mano en qué fecha presentaron sus candidaturas los aspirantes a agente digitalizador y en qué fecha fueron aceptadas sus solicitudes de adhesión. Tal gestión de repartir licencia de agente digitalizador, como la entrega de fondos, recae en el organismo público Red.es, adscrito a la vicepresidencia de Asuntos Económicos, cuya máxima exponente es Nadia Calviño.
En definitiva, lo que desde el Grupo Parlamentario Popular se quiere conocer es cuándo fue autorizada la empresa en la que trabaja el marido de Nadia Calviño a constituirse en forzosa intermediaria para recibir unas ayudas para digitalizar a pymes y autónomos que, paradójicamente, no las cobran, sino que forzosamente han de cederlas a empresas del corte de Beedigital.
No les puede digitalizar ni un experto propio ni cualquier empresa del mercado, sino las seleccionadas por el equipo de Calviño.
Sin ellas no hay ayuda, sin ellas no hay digitalización. Amén de cederles el ‘bono digital’, la ayuda europea que reparte la vicepresidenta primera, el empresario debe pagar al agente digitalizador cualquier otro coste no subvencionable. Por ejemplo, labores de asesoría para captar las ayudas y cualquier exceso en el coste de la digitalización sobre la subvención tasada.
Fuentes internas del PP se hacen una más que atinada reflexión sobre qué habría sucedido si quien gobernara fuera el PP y la beneficiada fuese la pareja del titular ministerial responsable de esas ayudas:
¿Qué habría sucedido si una ministra del PP concediese ayudas a una firma de su esposo y sin esconderse? Ella hace el decreto sobre las ayudas y la empresa del marido se oferta para conseguirlas. ¿Qué diría Sánchez?

