El monarca marroquí fue grabado mientras daba tumbos y con símbolos de estar en estado de embriaguez

El polémico vídeo del rey Mohamed VI “borracho” en París: ¿Por qué el CNI cree que «afectará» a Sánchez?

Fuentes cercanas al Centro Nacional de Inteligencia considera que las imágenes virales pudieron ser “más útiles” si hubieran permanecido sin publicarse

Pedro Sánchez y el rey Mohamed VI
Pedro Sánchez y el rey Mohamed VI PD

A Pedro Sánchez nada le sale bien. Siquiera los escándalos ajenos.

El vídeo del Rey de Marruecos, Mohamed VI, dando tumbos por las calles de París, en un supuesto estado de embriaguez, generaron una gran polémica internacional después de que fuera publicado por varios medios saharauis.

Fuentes cercanas al Centro Nacional de Inteligencia (CNI) explican a Periodista Digital que las imágenes “afectan” a Pedro Sánchez, ya que “perdió la oportunidad de contar con un material sensible del monarca marroquí que sirviera de medida de presión al momento de negociar aspecto claves para los intereses de España o como ‘moneda de cambio’ por los datos secretos que tiene Marruecos sobre el presidente del Gobierno”.

Por lo que determinan que el vídeo pudo ser “más útil” si hubiera permanecido oculto y en manos de la inteligencia española. Algo complicado desde que “el Gobierno tomó la decisión de dar un giro en su política internacional sobre el Sáhara, lo que dinamitó todas las opciones de colaboración con el pueblo saharaui, quienes pudieron filtrar el vídeo al CNI”.

Finalmente, las fuentes lamentan que se perdiera una oportunidad “de oro” para presionar a Rabat, “ya que en las imágenes no solo aparece Mohamed VI, sino también otras figuras vinculadas al poder marroquí”.

Hace referencia a los hermanos Azatair, amigos íntimos del monarca. El primero, Abu Bakr Azaitar, es un luchador de artes marciales mixtas de 34 años, y sus hermanos, Ottman y Omar, se han convertido en fieles compañeros de Mohamed VI en sus viajes y salidas nocturnas.

Es importante recordar que los tres tienen nacionalidad alemana y son de origen marroquí y han estado envueltos en muchas polémica por su cercanía con Mohamed VI. Uno de ellos, por ejemplo, consiguió volar a Marruecos pese al cierre de fronteras decretado durante los meses de pandemia.

Mohamed VI

Mohamed VI

El polémico vídeo

Dos ciudadanos grabaron, desde un coche, al Rey de Marruecos dando tumbos por las calles de París.

“¡Por Dios que es Mohamed VI!”, se oye decir a una de las personas que graba el momento. En el vídeo se observa cómo uno de los acompañantes del monarca, al darse cuenta de que los estaban grabando, acude rápidamente a tapar la cámara y ahí finaliza la grabación.

No es extraño que Mohamed VI pase tiempo en la capital francesa. Sus viajes son frecuentes y sus estancias cada vez más largas. Sobre todo por por su frágil salud que le valió estancias regulares en hospitales europeo, donde ha sido operado en varias ocasiones.

Y cada vez pasa menos tiempo en su país. El pasado mes de julio, por la celebración que recuerda su llegada al trono en 1999, Mohamed VI volvió a Rabat pero solo por unas horas y enseguida retornó a Francia.

París es una ciudad que parece gustar a Mohamed VI. En 2020 compró una mansión en el distrito séptimo de la capital francesa por valor de 80 millones de euros.

El caso Pegasus

Dada la gigantesca mentira en la que se ha subido el socialista Sánchez a cuenta del espionaje de Pegasus no es baladí preguntarse por el material sensible que ha podido ser robado de su móvil desde el «exterior».

Y como ese «exterior» apunta directamente a Marruecos, habrá que determinar si fue una casualidad que su teléfono fuese espiado el 19 de mayo de 2021 y el 16 de junio de ese mismo año el Ministerio del Interior dictara una resolución por la que otorgaba al Ministerio del Interior de Marruecos una ayuda de 30 millones de euros para sufragar los gastos de la vigilancia de fronteras, poco después, además, del asalto a Ceuta.

Pudo ser casualidad o causalidad, porque habrá quien piense que el móvil del presidente contenía información sensible que, en manos de Marruecos, precipitó la ayuda de España a Rabat justo cuando la nación vecina estaba en actitud beligerante.

El 19 de mayo de 2021, el software espía Pegasus se activó por primera vez en el teléfono del presidente del Gobierno.

Las sospechas se centran en Marruecos, que menos de un mes después era obsequiado con una línea de crédito de 30 millones para material de vigilancia para luchar contra la inmigración ilegal.

No es descabellado plantear la siguiente hipótesis: si Marruecos conoció información relevante y comprometida de Pedro Sánchez, bien pudo ponerle precio a la misma. Primero, 30 millones de euros y una actitud de sumisión a Rabat incomprensible en un momento en que las autoridades de Marruecos agitaron e instaron la invasión de Ceuta.

Lo que vino después ya fue un triple salto mortal, porque de manera unilateral y rompiendo décadas de consenso en política exterior, Sánchez regaló a Marruecos el Sáhara, al apoyar su propuesta sobre este territorio.

Entre la casualidad y la causalidad, conociendo cómo se las gasta Pedro Sánchez, lo más lógico es barajar la sospecha de que el Sáhara y 30 millones de euros han podido ser el precio que el Gobierno ha pagado por la información robada.

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Autor

José Antonio Puglisi

Periodista italovenezolano especializado en economía y periodismo de investigación.

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