No hay semana sin la tradicional polémica protagonizada por Óscar Puente:
El ministro de Transportes subió a sus redes sociales un vídeo y una serie de publicaciones que han encendido aún más la polémica por el corte de la línea de alta velocidad Madrid-Sevilla-Málaga, afectada desde el 4 de febrero de 2026 por el colapso de un talud en Álora a causa de las fuertes lluvias de principios de año.
Lejos de ofrecer una explicación técnica detallada o asumir alguna responsabilidad por la planificación de las obras de recuperación, Puente optó por una estrategia de confrontación directa contra el PP andaluz, la Junta de Andalucía y varios medios de comunicación malagueños que informaron sobre el impacto económico y turístico de dejar a Málaga sin AVE directo en plena Semana Santa.
Pero lo que chocó fue el infantilismo del titular de Transportes:
Cuando yo era niño, en España había dos canales de televisión. Los dibujos animados los pasaban por uno de ellos un ratito, generalmente por la tarde. Cuando los dibujos animados se acababan, yo le montaba una tremenda rabieta a mi madre, le pedía que pusiera más dibujos, entre llanto, pataleta. Claro, era una actitud infantil, pero yo tenía cinco años. Esta es la actitud del Partido Popular de Andalucía en relación con el corte de la línea de alta velocidad Sevilla-Málaga.
Yo sé que al Partido Popular y a estos medios les gustaría que pasara lo que me pasaba o lo que yo pretendía cuando era un niño de 5 años. Yo quería que los dibujos no se terminarán nunca y ellos quieren que la línea de alta velocidad no se pueda cortar, ni se corte nunca. Pero la realidad es que las posibilidades en este momento son las que son. Están limitadas por la física. No podemos meter más máquinas en ese talud, ni podemos meter más trabajadores, ni podemos trabajar más horas. Por tanto, tardaremos lo que humanamente se pueda tardar para poner la vía en servicio con la máxima garantía de seguridad. Y las personas adultas lo que hacen ante estas cosas es comportarse como personas adultas, no como niños pequeños.
La obra es de bigotes. https://t.co/kqNFWE1ube pic.twitter.com/6JDRyWeXNS
— Óscar Puente (@oscar_puente_) March 19, 2026
Con esta salida de pata de banco, el ministro pretendió ridiculizar las quejas por el aislamiento ferroviario de una de las principales potencias turísticas de España, que según estimaciones de hoteleros, empresarios y la propia Junta de Andalucía podría dejar pérdidas millonarias, algunas fuentes elevan la cifra hasta 1.300-2.000 millones de euros en impacto indirecto durante la temporada alta.
Puente calificó de absoluto disparate esa estimación de pérdidas:
Es un grado de manipulación que es preocupante, porque decir que en Málaga van a perder 1.300 millones de euros porque no haya tren de alta velocidad en Semana Santa es un absoluto disparate. El número de personas que puede viajar en Semana Santa en alta velocidad a Málaga, si tenemos en cuenta las cifras del año pasado, no llega a las 70.000. Pero quiero recordar que hoy, con el servicio de tren que hay y de transbordo de autobús en Antequera, hay 3.000 personas que diariamente llegan a Málaga con este servicio. Por tanto, estaríamos hablando como mucho de 50.000 personas.
Supongamos que ninguna de ellas fuese a Málaga esta Semana Santa de no poder ir en tren. Bueno, pues tendrían que gastar en torno a 26.000 euros cada una en Málaga para justificar esas cifras. Este es uno de los síntomas de la pandemia. Se han visto muchos de los efectos de la intoxicación y la manipulación de algunos medios de la derecha de este país que se prestan a una estrategia política clara. No pretenden informar al ciudadano, sino que lo que pretenden, simple y llanamente, es hacer de correa de transmisión de la estrategia enloquecida e irresponsable del Partido Popular.