MOMENTO DE TENSIÓN EN EL CONGRESO

¿La nueva purgada de Sánchez? El gesto de Margarita Robles que puede costarle la cabeza

La ministra de Defensa no se suma al aplauso de la bancada socialista tras la comparecencia del presidente del Gobierno

¿La nueva purgada de Sánchez? El gesto de Margarita Robles que puede costarle la cabeza

Pedro Sánchez compareció este miércoles 3 de septiembre en el Congreso de los Diputados para ‘dar cuenta’ de la gestión de la crisis migratoria de Ceuta.

Durante su intervención, el presidente del Gobierno anunció que había ordenado la publicación de un dossier con todos los informes relativos a los hechos ocurridos a finales de julio. La bancada del Ejecutivo respondió con una ovación prolongada. Margarita Robles, ministra de Defensa, fue la única que no se sumó al aplauso.

Permaneció sentada, sin realizar ningún gesto de apoyo visible, y regresó a su escaño antes que la mayoría de sus compañeros de gabinete.

El episodio, captado por las cámaras y comentado de inmediato en los pasillos de la Cámara, se produce en un momento de tensión abierta dentro del Gobierno. Desde hace semanas, Robles mantiene una versión distinta a la defendida por el Ministerio del Interior y por Moncloa sobre el papel del Centro Nacional de Inteligencia (CNI) en los días previos a la llegada masiva de ilegales a Ceuta.

La ministra sostiene que los servicios de inteligencia detectaron movimientos y trasladaron avisos. Interior y el entorno del presidente insisten en que no existió ningún informe que anticipara la magnitud de lo ocurrido.

La discrepancia se hizo pública a finales de agosto. Robles compareció en el Congreso, pidió disculpas a los ceutíes y reconoció que el Gobierno había llegado tarde y había actuado mal. En esa misma intervención defendió la labor del CNI y la españolidad de Ceuta y Melilla con un tono más contundente que el empleado por otros miembros del Ejecutivo.

Poco después, Fernando Grande-Marlaska reiteró que no hubo informes previos que alertaran de un salto de esas dimensiones. Sánchez respaldó de forma explícita la posición de Interior.

El choque no es nuevo. Robles y Marlaska mantienen una relación complicada desde el inicio de la legislatura. Ambos son de los pocos ministros que permanecen en el cargo desde 2018. Durante la crisis de Ceuta, las diferencias han pasado de ser internas a mostrarse en público, lo que ha generado malestar en parte del Gobierno.

El gesto del miércoles se interpreta en ese contexto. No se trata de una declaración ni de una crítica verbal, sino de una ausencia de adhesión en un momento en el que el resto del Ejecutivo cerraba filas en torno al presidente.

Este no aplauso es una prueba más del aislamiento de la ministra. La crisis de Ceuta ha puesto de relieve las dificultades de coordinación entre ministerios, abriendo una crisis más en el Gobierno.

En ese proceso, Robles ha quedado en una posición secundaria respecto a otras figuras del Ejecutivo. Su defensa pública del CNI y sus matizaciones sobre la actuación del Gobierno la han colocado en una situación de mayor exposición.

La evolución de los próximos días determinará si el distanciamiento se mantiene en el terreno simbólico o si se traduce en decisiones de mayor calado por parte de Moncloa.

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Autor

Cristina López Mantas

Cristina López Mantas (1994) es graduada en periodismo por la Universidad Complutense de Madrid, redactora de política en Periodista Digital.

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