La sanción por contaminación acústica ya es firme

8.200 euros de multa por ir de ‘macarra’ con el coche

Llevaba un tubo de escape defectuoso llamado 'escape libre'

La sanción ya es firme y fue aprobada por la junta de gobierno al ser calificada de muy grave en la normativa de contaminación acústica

Circular sin tubo de escape y meter un ruido de caballo le ha salido carísimo a Joel Amos M.F.

La sanción ya es firme y fue aprobada por la junta de gobierno al ser calificada de muy grave en la normativa de contaminación acústica. Tendrá que desembolsar 8.200 euros.

METIENDO RUIDO

Ocurrió en Patraix, Valencia, en el cruce de las calles Campos Crespo y Chera. Joel Amos M. F. circulaba en un vehículo con un tubo de escape defectuoso llamado «escape libre» según detalla el edicto del Ayuntamiento publicado ayer en el Boletín de la Provincia. El documento incluye la sanción que le impuso la Policía Local por este hecho. Nada más y nada menos que 8.200,01 euros, como publica Las Provincias en un artículo de Paco Moreno titulado «8.200 euros por hacer ruido«.

Una cuantía millonaria y que hizo necesario que el expediente pasara por la junta de gobierno al ser calificado de «muy grave». El incidente ocurrió el pasado 6 de febrero a las cinco y media de la tarde y desde entonces no ha parado el proceso administrativo, en el que el afectado, según figura en el edicto, no ha presentado alegaciones.

RECURSO DE OPOSICIÓN

A Joel Amos le quedan ahora un recurso de reposición en el propio Ayuntamiento o uno por la vía contenciosa en un juzgado. En caso de que se demore en el pago, la normativa prevé incluso el embargo de cuentas corrientes, nóminas y propiedades del conductor multado al producir un exceso de ruido con su vehículo.

Las sanciones por incumplir la ordenanza de contaminación acústica se han vuelto cada vez más frecuentes en los últimos años. La Policía Local está más sensibilizada ante las quejas vecinales, aunque es muy poco frecuente que se llegue a los niveles de multas de 8.000 euros, como ha ocurrido ahora.

Las más habituales van de los 150 a los 200 euros, principalmente por tener el volumen de la música muy alto, molestar al vecindario por gritos en algún altercado o incluso tocar instrumentos musicales en la calle sin autorización.

MÚSICA DEMASIADO ALTA

Un repaso en el Boletín de la Provincia ofrece casos curiosos como los 250 euros que le cayeron a Daniela E. por tener la música demasiado alta y provocar el enfado de algún vecino de su finca. Otros edictos reflejan con claridad el origen del ruido: «gritos, risas y alboroto de jóvenes que trascendía al exterior de dicha vivienda», es decir, una fiesta nocturna que acabó con una sanción de 200 euros para los dueños de la casa donde se celebraba el guateque.

El ruido también fue el motivo de las críticas ayer de la concejala socialista Carmina del Río, quien junto al recién nombrado edil de este grupo Francisco Carsí se quejó de la «falta de ambición» del plan municipal contra el ruido, al querer reducir sólo con las acciones previstas entre 0 y 10 decibelios, pese a que algunas calles de la ciudad superan ampliamente los límites permitidos de polución acústica.

El mismo plan contra el ruido detalla medio centenar de calles donde se superan de media los 75 decibelios, muy por encima de los niveles recomendables. El tráfico es la principal causa de este tipo de contaminación.

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