Los testigos señalan al juez Urquía como urdidor de la «extorsión» a los imputados en la operación ‘Hidalgo’

Los testigos propuestos por la Fiscalía en la causa que se sigue en el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía (TSJA) contra el que fuera titular del Juzgado de Instrucción 2 de Marbella (Málaga) Francisco Javier de Urquía señalaron hoy al instructor de la llamada operación ‘Hidalgo’ como la persona que estaba «detrás» de las «extorsiones» que dos de sus amigos hicieron supuestamente a los imputados en el caso contra el blanqueo de capitales.

En la tercera sesión del juicio, que se ha prolongado durante cerca de nueve horas, el hijo del propietario del mayor grupo de empresas intervenidas durante la operación ofreció en primer lugar su testimonio ante el tribunal, al que aseguró estar «cien por cien seguro» de que De Urquía había dado orden a los también procesados Arnaud F.A. y a Igor M.L. de que a través de terceras personas le hicieran llegar al imputado en ‘Hidalgo’ por blanqueo de capitales que podría tener «solución» a sus problemas judiciales si pagaba una cantidad que rondaba los cinco millones de euros.

Fue precisamente el hijo del dueño de las empresas el supuestamente «extorsionado» por Igor M.L., responsable de la revista ‘Social Life’, que, en el transcurso de varias reuniones desde mayo a septiembre de 2007 –que fueron grabadas por la posible víctima– le afirmó que hablaba en nombre de unas personas «de Madrid» y que, como amigo del juez Urquía, podría influir en las resoluciones que adoptara, siempre a cambio de cantidades que fijó entre los 5,6 y los 8 millones de euros.

«Estoy seguro al cien por cien de que el juez estaba detrás de todo porque Igor conocía detalles que sólo Urquía podía conocer», manifestó el testigo, que fue quien denunció al juez el 6 de julio de 2007, el mismo día en que el juez fue suspendido cautelarmente de funciones. «Nunca pensé que algo así pudiera suceder en un país civilizado, soy incapaz de comprender que ocurra en Europa», indicó el testigo, que señaló además que se sorprendió mucho e incluso se asustó tras las conversaciones mantenidas con Igor.

El segundo en declarar hoy como testigo fue el ‘broker’ Philippe Junot, ex marido de la princesa Carolina de Mónaco, quien aseguró que el empresario Arnaud F.A. se dirigió a él mientras almorzaba en un local de la playa de Marbella, donde le dijo que tenía que hablar con él de los problemas «gordos» que tenía su amigo D.S. –el propietario del mayor grupo de empresas intervenidas en ‘Hidalgo’–. Después ambos se vieron en la casa de los padres de Arnaud, donde éste le entregó, como prueba de su capacidad para conocer la operación desarrollada por su amigo Urquía, un papel con detalles de una de unas fincas en Benahavís (Málaga) que D.S. pretendía vender.

Como quiera que Arnaud le pidió que trasladara a D.S. la petición de que entregara cinco millones de euros a cambio de recibir favores del juez que llevaba el caso ‘Hidalgo’, Junot llamó «inmediatamente» al empresario y se reunió con él en Londres el 2 de mayo de 2007. El empresario, que le aseguró su inocencia en cuanto a la defraudación fiscal que se le acusaba, rechazó pagarle a Arnaud la cantidad solicitada, decisión que Junot trasladó después a Arnaud.

JUNOT, UN «MENSAJERO»

«Yo no soy un actor en este tema, soy un mensajero», sostuvo Junot, quien afirmó que, de haber aceptado D.S. la solicitud de Arnaud, le hubiera comunicado a éste igualmente la decisión del empresario, a pesar de conocer que supondría un hecho delictivo. Junot explicó que el papel que le entregó a D.S. de parte de Arnaud era el original de una comanda de un restaurante con autocopia.

El original fue destruido por D.S., si bien dos años más tarde, en enero de 2009, Junot encontró entre sus papeles la autocopia, y, consciente de su importancia para el proceso judicial, se la volvió a entregar a D.S., concretamente al administrador de sus empresas, incorporándose el documento, que hoy se le ha exhibido para que confirmase que era el entregado, a la causa.

El empresario D.S. confirmó el testimonio de Junot, que le aseguró que «el juez quería 5 millones», no pudo precisar si de euros o de dólares, pero que «no podía creer» que un juez pidiera dinero por sus favores. Así, ordenó al administrador-asesor de sus empresas en España, también imputado en ‘Hidalgo’, que destruyera el documento que le entregó Junot. Además, después tuvo conocimiento de que su hijo también había sido contactado por otro amigo del juez, lo que le llevó a pensar «sin duda» que De Urquía fue el urdidor de toda la trama.

El testigo, de avanzada edad, aseguró que ha empeorado su estado de salud a consecuencia de su imputación en ‘Hidalgo’, que, además de problemas «físicos» y en su reputación, le ha generado económicos, ya que le impidió materializar por 120 millones de euros la venta del hotel Puente Romano del que es propietario, y tiene dificultades para realizar operaciones financieras.

Por último, el administrador de sus empresas indicó que tuvo conocimiento de que el también procesado en el caso contra Urquía Azan K., que permanecía en prisión preventiva por ‘Hidalgo’, había pagado 60.000 euros a Arnaud F.S., que iba supuestamente de parte del juez, por su libertad, la de su esposa y su sobrino por el relato que le hizo otro economista de Marbella que también estuvo encarcelado con el imputado, que fue quien se lo contó. Por otro lado, según declaró hoy ante el tribunal, también supo por D.S. que su hijo había sufrido «extorsión» por parte de Igor M.L.

Así, aunque en un principio no podía dar crédito a que De Urquía estuviera detrás de estos chantajes, el auto que el magistrado dictó el 24 de mayo le «alarmó» y le llevó a la «convicción» de que podría haberlo tramado todo. En la resolución, que respondía a un recurso que los abogados de D.S. interpusieron contra el nombramiento de un administrador judicial de las empresas intervenidas y su retribución –que se había fijado en 65.000 euros al mes–, el magistrado «amenazaba» con que si se seguía apelando su decisión les sería retirada la administración, y además «mentía» asegurando que la designación había sido por «insaculación» –sorteo–, cuando, según el testigo, no lo fue.

El propio administrador el que se dirigió el 6 de julio a la Guardia Civil de Málaga a poner en conocimiento de ésta las grabaciones que había hecho el hijo del empresario imputado, y un vídeo que habían hecho unos investigadores privados que habían sido contratados para seguir a Igor M.L., lo que motivó la apertura de una investigación en el Juzgado de Instrucción 11 de Málaga.

Las sesiones del juicio, que se celebran en el Salón de Plenos del TSJA, continuarán mañana a las 9,00 horas con la declaración del resto de testigos propuestos por las acusaciones.

CONTRIBUYE CON PERIODISTA DIGITAL

QUEREMOS SEGUIR SIENDO UN MEDIO DE COMUNICACIÓN LIBRE

Buscamos personas comprometidas que nos apoyen

COLABORA

Lo más leído