Sindicato de Estudiantes pide el cese de policías «que maltratan a inmigrantes» en dos calabozos de Madrid

El Sindicato de Estudiantes ha pedido hoy el cese «inmediato» de los mandos policiales «que maltratan» a inmigrantes en los calabozos de Carabanchel y Moratalaz (Madrid) y de los agentes que «amedrentan» a los extranjeros en las redadas de identificación.

El secretario general del sindicato, Tohil Delgado, acompañado por representantes de la FAPA Giner de los Ríos, IU y CC.OO, ha explicado hoy en rueda de prensa que, junto a otras asociaciones, van a articular una denuncia contra la «persecución y caza» al inmigrante que, a su juicio, se viene produciendo en los últimos años en la capital y en el resto de España.

Delgado fue detenido la madrugada del domingo en Carabanchel –junto a otros seis ciudadanos ecuatorianos– y estuvo 40 horas retenido en los calabozos de Carabanchel, Moratalaz y Plaza de Castilla. Según informaron a Europa Press fuentes de la Jefatura Superior de la Policía, sobre la 1 de la madrugada una patrulla observó un vehículo con cinco individuos que chocaba contra otros coches que estaban aparcados en la calle Oca.

Cuando los agentes se acercaron a identificar a los individuos, estos «salieron corriendo» y, al darles alcance, comenzaron a golpear a los agentes. Tras varios minutos de reyerta, los siete fueron detenidos, acusados de atentado, resistencia, desobediencia y lesiones a agentes de Policía Nacional. De hecho, según la Policía, uno de los efectivos tiene roto un dedo de la mano y otros dos sufren lesiones y contusiones por la reyerta.

Sin embargo, la versión del secretario general del Sindicatos es bien distinta. Según ha explicado, estaba paseando al perro cuando oyó los gritos de una mujer pidiendo auxilio. «Cuando me acerqué al lugar de donde procedían, la Policía estaba golpeando a una mujer que estaba tirada en el suelo y con lágrimas en los ojos. Entonces, me puse a grabar con mi teléfono móvil, que por cierto no me han devuelto. Segundos después vino otro policía, que me retuvo contra la pared y el agente que estaba pegando a la mujer, empezó a bofetearme, me golpeó en la pierna, me tiró al suelo, me pisó la espalda, me esposó y me amenazó», ha indicado.

Asimismo, ha señalado que en la escena de los hechos, además de la mujer, había una decena de personas que estaban retenidas por los agentes. En un momento dado una adolescente pudo zafarse de esa contención policial y salió a socorrer a la mujer que estaba siendo golpeada. «La chica, que parecía menor de edad, también fue golpeada», ha denunciado.

El secretario general del Sindicato de Estudiantes ha agregado que estos hechos fueron observados por numerosos vecinos de la calle Oca, «que gritaban desde sus ventanas para que los agentes cejaran en su actitud violenta hasta esa familia de inmigrantes y hacia la chica».

Delgado fue detenido acusado de resistencia y atentado a la autoridad. Asegura que el policía que le detuvo «le amenazó de muerte, también en los calabozos». «El mismo policía que me había amenazado y dado una patada en la rampa, me metió en el cuarto de baño y me dijo que si no sabía que no se podía grabar a la Policía», ha relatado.

El líder del Sindicato ha manifestado en la rueda de prensa en su sede, que estas «actitudes violentas» cesaron cuando los miembros del sindicatos y de otras organizaciones de apoyo se presentaron en la comisaría.

«Hasta entonces no paraban de preguntarme si era inmigrante. Ellos pensaban que lo era por mis rasgos latinos. Mi padre es de Nicaragua. Pero yo les dije que era español y me volvieron a preguntar si era nacionalizado y lo es dije que no. Esto demuestra el comportamiento claramente racista que tenían estos policías de las comisarías», ha dicho el líder estudiantil.

Asimismo, ha comentado que en estos calabozos conoció a una mujer que, según el dijo, había denunciado a su pareja por maltratarla pero que fue detenida por no estar en situación irregular en España, mientras que el supuesto agresor había quedado libre.

«CONDICIONES INFRAHUMANAS»

Delgado también se ha quejado de las «condiciones infrahumanas» que los detenidos en estos calabozos tienen que soportan. En este sentido, ha subrayado que tienen que pedir permiso para ir al baño, «que no siempre es concedido», que están muchas horas incomunicado, que no cuentan con papel higiénico, que no existe luz natural, que huele «a cloacas» y que la comida es «paupérrima y de muy mala calidad».

Tras pasar por los juzgados de Plaza de Castilla, el magistrado dictó ayer martes por la tarde su la libertad provisional con los cargos de atentado y resistencia a la autoridad.

Por todo ello, el Sindicato de Estudiantes exige la «pronta depuración» de responsabilidades por la «persecución sistemática incuestionable» de inmigrantes por el hecho de serlo. Así, ha destacado que en lugares como el Metro de Oporto «la Policía les espera para pedirles la documentación».

«Es habitual la persecución y el miedo que se les mete en el cuerpo. Hay muchos vídeos en Internet que lo demuestran», ha manifestado Delgado, que ha agradecido los apoyos recibidos en las últimas horas de colectivos sociales y sindicales españoles y también de otros países como Méjico, Venezuela, Colombia, Paraguay, Dinamarca y Argentina.

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