Abogado de Camps dice que las acusaciones se han hecho «a bulto» y tilda de «política» a la acusación popular

El letrado Javier Boix, que defiende al expresidente de la Generalitat valenciana Francisco Camps, ha asegurado en su informe final en la vista en la que se juzga a su cliente y al exsecretario general del PPCV y diputado en las Cortes valencianas, Ricardo Costa, por cohecho pasivo impropio en la ‘causa de los trajes’ derivada del ‘caso Gürtel’, que las acusaciones se han «hecho a bulto» y ha considerado –frente a las alegaciones realizadas el jueves por las acusaciones sobre que este juicio no es político– que la política sí que ha entrado en el proceso «en forma de acusación popular».

«Se quiere construir una historia en base a cosas que no son ciertas y eso hay que denunciarlo públicamente», ha manifestado, y ha preguntado: ¿hay alguna verdad en este proceso?». «En esta ciudad, no hay ni una sola persona ni los enemigos políticos -contrincantes, ha precisado– de Camps que duden lo más mínimo de su honestidad personal», ha llegado a decir.

El letrado ha señalado que las tramas suelen hacer otro tipo de regalos como yates de lujo mientras que aquí lo que hay es una familia que vive en la «austeridad», donde la mujer del expresidente, Isabel Bas, se ocupaba de la cuenta corriente conjunta.

En su intervención, que ha durado unas cinco horas, ha destacado el «suplicio» por el que ha pasado Camps durante tanto tiempo y ha señalado que si alguna vez le han llamado la atención ha sido por el «nerviosismo propio» de la situación -aunque hoy ha sonreído en varias ocasiones– y ha reiterado que en toda la causa «no ha habido ni un solo momento» en el que se diga que al expresidente de la Generalitat se le ha hecho un regalo, incluidas las conversaciones.

Según el letrado, si la Fiscalía no ha podido desligar la faceta pública y privada de Camps, si hay contradicciones en los tickets y si ha quedado probado que pagó una americana en Forever Young con dinero que le dejó su chófer, la acusación pública debía haber pedido el archivo o la absolución.

En relación con ésta última prenda, ha dicho: «si me lo están regalando, lo cojo, me voy y no lo pago» ya que sería «de favas» no hacerlo así y supondría que la trama sería «muy cutre». En el mismo sentido, ha considerado que sería «de favas» aceptar trajes regalados más baratos que los que él se compraba en El Corte Inglés. «Es un absurdo», ha aseverado.

HOMICIDIO SIN CUERPO

Al respecto, ha cuestionado las prendas que las acusaciones le han atribuido y se ha mostrado «seguro» de que si mañana empezara de nuevo la vista, la cifra también cambiaría, como ha variado a lo largo de la vista, pese a que la atribución se hace «sobre los mismos documentos que hay desde hace dos años y medio».

«Han acusado a bulto» por el peso de la agencia de transporte y las prendas pese a que «es falso que hayan pagado nada a mi patrocinado. No hay un solo pago ni un solo ticket. No hay cifras que se correspondan con él y, si se observa, con cuadros o sin cuadros, que siempre se habla de cifras globales». El letrado ha indicado que en este caso es como si hubiera un homicidio sin tener el cuerpo.

«Ese es el valor de la prueba documental», ha manifestado, y ha apuntado asimismo que las acusaciones han tratado de intentar acreditar que ha habido regalos pero «ni un segundo» a probar si el «hipotético» presente se ha dado «en función de su cargo», que es lo que establece la ley, por lo que sostiene que ésta es una forma de actuar «en desconsideración» con ella.

Al respecto, ha manifestado que la Fiscalía debía haber pedido la absolución si no puede «desligar» la función pública de Camps de su faceta privada y ha interpelado, dirigiéndose al jurado «qué riesgo puede haber si no ha intervenido en ninguna contratación». Boix ha resaltado que la ley dice que se debe generar un riesgo a la imparcialidad de quien tiene la competencia en adjudicación y que, sin esto, no puede haber delito. «Si no puede conducir un coche no puedo atropellar a nadie», ha resumido.

Por ello, ha interpelado «qué sentido tiene esta historia» cuando las acusaciones también han intentado que este proceso fuera unido al de financiación ilegal, que es donde se habla de adjudicaciones y donde Camps no está imputado. Tampoco aparece «nada» en relación con la caja B, en la que el grupo lo apuntaba todo, incluido el pago de residencias y sobornos. «Podía ser del vecino del quinto», ha dicho.

En la misma línea, ha sostenido que tampoco se ha intentado probar que ha habido provecho y ha sostenido que en este caso es la primera vez que la Fiscalía ha «desacreditado» su propia prueba pericial al decir que los peritos no habían tenido todos los documentos.

En su opinión, se trata de una manera de «boicotear la propia prueba pericial», y hubiera tenido que llevar a la Fiscalía a la necesidad de archivar. Asimismo, ha querido evidenciar que el escrito de conformidad que se llegó a presentar donde reconocía los hechos, aunque finalmente no se firmó, lo fue a «efectos formales».

EN MEDIO DE UN CONFLICTO DE INTERESES

Al respecto, ha sostenido que a Camps «se le ha metido por medio en un conflicto de intereses entre esta gente» por el problema laboral entre el dueño de Forever Young, Eduardo Hinojosa, y el ‘director de moda’ José Tomás, que se debe «dirimir» en Madrid, y del que ha incidido en que prestó cuatro declaraciones ante distintas sedes judiciales y solo habló de los trajes tras su despido. «El despido de Tomás le ha costado a mi cliente la vida», ha afirmado, para señalar que tiene hacia él una «animadversión obvia».

Por contra, ha indicado que cree que lo que se ha quedado acreditado en la vista es que «en lugar de comprar a Camps, se le ha intentado vender», porque la prueba, en especial las intervenciones telefónicas cuyo contenido se ha reproducido en la sala «ponen claramente de manifiesto que terceros utilizan su nombre fardando y presumiendo» para engañar a otros para querer hacer ver que tienen «influencias». Por ello, ha insistido en que las partes seleccionadas por las acusaciones «no dicen nada».

«TEORIA DE LA CONSPIRACION»

Asimismo, se ha referido a la «teoría de la conspiración», a la que aludieron las acusaciones en sus informes. «No hay ni una sola manifestación ni escrito donde hable de conspiración. Esto es un tribunal, el juicio de la conspiración o no es otro», ha dicho, para añadir que aquí las otras partes «salieron en tromba» con esta cuestión, lo que es «ponerse la venda antes de la herida». No obstante, ha destacado que en este caso decir que no ha entrado la política en este juicio es «absurdo» porque la acusación popular «representa a un partido».

«Si eso no es entrar la política y vestirla con toga..», ha apuntado y ha señalado que esta parte en su informe expuesto con gráficos y videos lo hizo «para sostener una idea preconcebida». En esta línea, también ha señalado la existencia en la causa de un «paracaidismo procesal» por la llegada al Tribunal Superior de Justicia de la Comunitat Valenciana de documentos como el informe de la UDEF sobre financiación irregular, que no era objeto del caso y que nadie pidió, entre otras cuestiones.

Asimismo, ha recalcado que ésta es la primera vez en su trayectoria profesional –que ha incluido procesos relacionados con ETA– en la que ha visto a tres fiscales como acusación, por lo que considera que ha sido «muy llamativo» el «esmero acusatorio».

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