El juez estima que actuó en legítima defensa propia

Absuelto un policía que mató a un joven tras una riña de tráfico

El agente descargó su arma contra los ocupantes de dos taxis que le persiguieron por la carretera de Toledo

Absuelto un policía que mató a un joven tras una riña de tráfico
Terrorismo, pistola, violencia, crimen y muerte. PD

Respondió ttras recibir amenazas del grupo de jóvenes a raíz de una riña de tráfico en la que le dijeron que le iban a cortar el cuello y matar

La Audiencia Provincial de Madrid ha absuelto a un agente de la policía nacional que mató el 1 de diciembre de 2007 a un chico de 21 años tras una riña de tráfico en un polígono de Fuenlabrada.

En la sentencia, los magistrados absuelven a Óscar G.M. de los delitos de asesinato consumado, dos asesinatos intentados y de homicidio consumado y dos homicidios intentados de los que había sido acusado.

Se le exime de responsabilidad penal al estimar que actuó en legítima defensa. En el juicio, el agente manifestó que descargó su arma contra los ocupantes de dos taxis que le persiguieron por la carretera de Toledo tras recibir amenazas del grupo de jóvenes a raíz de una riña de tráfico en la que le dijeron que le iban a cortar el cuello y matar, alegando miedo insuperable en su actitud.

«Me querían quitar la pistola y matarme. Mi intención era descargar el arma. Hice los disparos de intimidación cuando me estaban golpeando. La pistola era para mí una amenaza. Me golpeaba salvaje como si fuera un perro», manifestó Óscar G.M., que entonces tenía 28 años.

La Fiscalía de Madrid solicitaba un total de 23 años de prisión, mientras que la acusación particular reclamaba 47 años de cárcel.

Relato de los hechos

Los hechos tuvieron lugar a las cuatro de la madrugada del 1 de diciembre de 2007. El agente de policía, cuando conducía su coche en dirección a Fuenlabrada, protagonizó una serie de desavenencias por maniobras en el tráfico con un conductor de un taxi. Este vehículo iba ocupado por otros dos jóvenes.

El procesado intercambió una serie de gestos desafiantes con los ocupantes, mientras los vehículos avanzaban en paralelo. Así, el agente les mostró su placa de policía y una pistola.

Al adquirir el altercado mayor agresividad, los ocupantes del vehículo llamaron al hermano del taxista, con la misma profesión, para que se incorporara a la disputa.

A la riña se sumaron además otros dos jóvenes que iban con el hermano. A la altura de un polígono de Fuenlabrada, los taxis se detuvieron delante del coche del procesado y los ocupantes bajaron, dirigiéndose al acusado.

El agente extrajo su pistola y abrió fuego contra ellos, disparando seis tiros. Uno de los jóvenes recibió un impacto en la cabeza, otro en el tórax y otro en el hombro.

 

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