El juez condenado por prevaricación publica el libro 'La Dictadura de Género'

Francisco Serrano: «He sido víctima del pensamiento único, usado como aviso a navegantes para el resto de jueces»

"A mí ya me habían advertido que iban a ir a por mí"

Francisco Serrano: "He sido víctima del pensamiento único, usado como aviso a navegantes para el resto de jueces"
El ex juez Francisco Serrano Editorial Almuzara

Lo que está claro es que yo ya estaba condenado desde que empecé a oponerme a la dictadura de género

Voluntariamnete o no, el juez Francisco Serrano se convirtió en uno de los rostros más posicionados contra la discriminación positiva, en favor de las mujeres, establecida en la justicia a la hora de litigios de pareja. La carrera del juez quedó truncada tras ser primero condenado a dos años de inhabilitación, pena que – posteriormente – el Tribunal Supremo elevó a 10 años de inhabilitación.

En su libro ‘La Dictadura de Género’ editado por la editorial Almazara, el ya ex juez Serrano pretende hacer una denuncia pública sobre las llamadas políticas de ‘igualdad’ y de ‘violencia de género’ y su reflejo en leyes que, a juicio del autor, son perniciosas para su objetivo fundamental: la justicia y la igualdad.

El ex juez ha atendido telefónicamente a Periodista Digital para hablar sobre cómo fue echado de la Justicia.

¿Por qué ha querido publicar un libro con su odisea?

El libro se divide en dos partes- En una cuento con datos, con rigor, con detalle, con información precisa todo lo que es el origen y las consecuencias que está teniendo no solamente en España sino para toda la sociedad lo que es esa dictadura de género que supone una ideología perversa, de una perversión moral, que nos están estafando a la sociedad y específicamente a las mujeres y en segundo ligar, claro, como toda dictadura, como todo totalitarismo, lo que hace es siempre perseguir al que disiente.

Como el mensaje que yo transmito es un mensaje muy claro, muy difícil de rebatir, porque además tiene argumentos y no se basa en cuestiones de mera ideología y de meros eslóganes, lo que han hecho no es matar al mensaje, sino matar al mensajero. ¿Y cómo lo han matado? Pues a base de inventarse expedientes disciplinarios y procedimientos judiciales, que no tienen nada que ver con cuestiones jurídicas sino de índole jurídica.

Porque lo que está claro es que yo ya estaba condenado  desde que empecé a oponerme y a hacer crítica fundada sobre lo que suponía esa dictadura de género. O sea, un juez que defiende la independencia, la objetividad, la imparcialidad, el no sectarismo, se convierte en un enemigo precisamente para esa inquisición, para esa doctrina de pensamiento único.

¿Se considera una víctima del pensamiento único?

Totalmente. No solamente yo sino que a través de mí se espera atemorizar a otros jueces como un aviso a navegantes.

En el 2012 ha habido tres condenas destacadas contra jueces por prevaricación en el Tribunal Supremo: la del juez Garzón por pinchar las conversaciones de abogados, la del juez Urquía por el caso Malaya y la suya. ¿Qué reflexión el merece estar en ese grupo?

Lo que sí que es palmario, esperpéntico y grosero es la condena del Supremo contra mí. Y digo lo de palmario, esperpéntico y grosero porque son los términos que ha usado el TS en su condena contra mí. Salvo los sinvergüenzas que están detrás de mi condena, creo que hay muy poca gente que pueda considerar que una resolución que autorice a un niño a ir a un paso de Semana Santa es una resolución grosera o palmaria.

Usted en su resolución falló a favor de lo que le pedía el niño de asistir a una procesión de Semana Santa frente a lo que solicitaba la madre...

Ya había habido resoluciones así antes. En este caso, lo pidió el abuelo un día antes de la fiesta. Por eso había razones de urgencia. (…) ¿Que no les gustó a los del TS mi resolución? Vale, a mí tampoco me gusta las suyas. Pero se debe analizar desde la jurisdicción civil, no la penal. Y la Audiencia de Sevilla, que es la jurisdicción civil aquí, dijo que la resolución estaba bien adoptada, porque había razones de urgencia que justificaban esa resolución sin oír a la madre.

Y el tribunal del TS que me juzga resulta que hasta asesora al abogado de la acusación y me condenan a mí sin oírme. Y da como hechos probados meras sospechas. Es algo muy esperpéntico. Pero yo ya estaba condenado no desde que me pusieron la demanda, desde el primer día que empecé a criticar la dictadura de género.

A mí ya me habían advertido que iban a ir a por mí. Pero pensé que no iba a pasar nada, porque llevaba mi juzgado muy al día. Pero mi padre me advirtió que buscarían lo que fuera o directamente se lo inventarían, que fue lo que hicieron.

Si usted hubiera dictado exactamente esa misma resolución, pero no hubiera concedido antes todas aquellas entrevistas significándose en contra de ‘la dictadura de género’ ¿cree que no hubiera pasado nada?

No habría pasado absolutamente nada. Estoy convencido yo, y está convencido todo el mundo. En el año 2006 adopté una misma decisión, pero en esa ocasión no era una procesión habitual, sino la procesión de los gitanos, que es de 12 horas y no pasó absolutamente nada. ¿Le pasó algo a la juez de Elche que en 2009 dictó una resolución idéntica a la mía? ¿Le ha pasado algo a la Audiencia de Sevilla que ratificó mi resolución?

¿Qué les diría a los jueces que le condenaron?

Según la sentencia, mi resolución era ‘grosera, esperpéntica y palmaria’. Para que fuera eso, tendría que ser una resolución que no tuviera explicación posible en derecho. En mi caso ha habido varios votos particulares de jueces que no coinciden por su nombramiento, que son nombramiento discrecional, con precisamente aquellos jueces que sí coinciden por su nombramiento con aquel sector político que me había amenazado. ¡Que casualidad!

Los jueces, cuyo nombramientos político – discrecional que sí coincide con el nombramiento político de los jueces que me condenan resulta que dice que soy inocente y los magistrados de la Audiencia de Sevilla que están ahí por escalafón, por cuestiones meramente profesionales, dicen que la resolución está ajustada a la legalidad. No estamos hablando ya de si mi resolución era justa o injusta, sino si estaba ajustada a la legalidad o no. Y yo me pregunto: ¿como una resolución legal puede ser injusta?

¿En qué se basaron para decir que su resolución era un caso de prevaricación?

Toda su acusación se basa en una casualidad. El abogado que llevó mi denuncia contra Inmaculada Montalbán, que es la que dijo que a mí me tenían que echar de la carrera judicial por mis declaraciones contra ‘la dictadura del género’, resultó que era también el abogado del padre del niño del paso de semana santa, el reclamo que aquel caso, recuerdo, no me lo hizo el padre del niño, me lo hizo el abuelo.

Y se han basado en eso para decir que aquí había una complot pseudo-masónico para que el niño pudiera ir a la procesión. (irónico) Fíjate en la importancia de la medida, al mismo nivel que lo de Garzón o lo de Urquía, es de la misma gravedad. Cuando la gente oye lo de los 10 años de inhabilitación se piensa que es algo más grave. ¡Es que no hay nada!

¿Usted es miembro de alguna asociación de jueces?

Foro Judicial Independiente, que me está respaldando. Ten en cuenta que para un juez lo peor es la prevaricación, ningún juez apoyaría a un prevaricador. Y a mí hay 100 jueces que están poniendo dinero para ayudarme a pagar la multa, porque creen esos jueces – que tienen un sentimiento de justicia innato – que esa sentencia ha sido injusta.

De los jueces que le han condenado, dos de ellos son destacados miembros de ‘Jueces para la Democracia’, Perfecto Andrés y Saavedra.

Sí, sí, son de ese sector que ya me había señalado con el dedo.

¿Qué le parece el caso de la juez María Sanahuja?

Otra represaliada por el sistema. Aquí no ha quedado títere con cabeza. A una juez de Santander también la han expedientado por eso. En el libro reflejo toda la estrategia y toda la maquinaria que ha puesto en marcha la dictadura del género.

Aunque es un caso diferente al suyo, ¿qué opinión le merece la condena al juez Ferrín Calamita?

También hubo una persecución política contra una persona que tenía unos planteamientos y un ideario de tipo religioso. Pero a nadie le pueden condenar por lo que piense, sino por los contenidos de sus resoluciones y su resolución, por la que fue condenado, que era perfectamente defendible en derecho, porque por el razonamiento por el que le condenaron, no habría ningún juez en España que quedaría libre de condena. Lo que pasa es que el caso Calamita y el caso mío han sido dos paréntesis por presiones de tipo político sobre lo que es el ejercicio imparcial e independiente de lo que es la jurisdicción.

¿Cree que anularán instancias superiores su condena?

Espero que lo anule el Tribunal Constitucional, porque aquí ha habido violación de derechos fundamentales. Todos los que dicen que yo había hecho llorar a la madre porque estuviera sin el niño un día porque estaba en la procesión…  creo que el daño que he sufrido tanto yo como mi familia por ser inhabilitado por 10 años. Y si no, Estrasburgo.

¿Si le ampara el TC volvería a su juzgado?

Ya han sacado a concurso la plaza del juzgado. Ya han conseguido el objetivo que pretendían: echarme del juzgado de familia. Yo voy a ejercer ahora el ejercicio de la abogacía. Me va a ir económicamente mejor, porque ya me conoce mucha gente en España.

La filosofía y los principios que yo mantengo coinciden con la mayoría de gente de este país. Yo ya, por razones de dignidad, no volveré al juzgado, prefiero ser un abogado libre de presiones políticas y no un esclavo del miedo. Los jueces en materia de familia son objetos de presiones políticas intolerables.

¿Podría poner nombre a los cabecillas de este movimiento de ‘la dictadura de género’?

Tengo claro quienes son, pero si ahora mismo dijera quienes son, podría haber lío. Yo soy una persona que tiene rigor, a diferencia de otros profesionales que condenan sin rigor y en base a meras sospechas. Aunque tengo sospechas, casi convicciones, no me puedo pronunciar. No quiero apuntar a nadie que se pueda ver aludida y diga que la estoy difamando.

Lo que se tendría que hacer es una investigación profunda para decir quién ha sido desde el CGPJ la persona que ha filtrado información reservada al abogado de la acusación para que la utilizara en mi contra en el procedimiento.

Si se sabe quién era esa persona, de ahí podremos tirar del hilo que nos ayudaría a saber cuales han sido las presiones políticas que han causado que un juez haya sido condenado por permitir que un niño salga en una procesión de Semana Santa.

Autor

Elena Bellver

Redactora de contenido web & Seo, Copywriter & Community Manager. Es la redactora de las recetas de cocina de Periodista Digital.

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