32 años después he vuelto a caminar por Pasaia, en compañía de mi familia. Han sido unos sentimientos muy muy especiales
José Luis Urrusolo Sistiaga, alias «Langile», nunca dejará de ser el pistolero más sanguinario, cruel e influyente de ETA en los «años de plomo», por mucho que durante su estancia en la cárcel -donde cumple condena por cerca de una veintena de asesinatos y dos secuestros- haya criticado la «lucha armada» por razones meramente estratégicas, y se haya apuntado a la denominada «vía Nanclares» para acelerar su puesta en libertad.
La Audiencia Nacional lo premió con tres días de permiso a mediados de mes, considerando que, frente a los 449 años de prisión a los que ha sido condenado en diversos procedimientos, deben prevalecer circunstancias como su buena conducta en prisión.
Este fin de semana, como detalla e ilustra con fotos el ‘Diario Vasco’, el pistolero de ETA ha disfrutado de su primer permiso penitenciario ordinario, en Guipúzcoa, junto a su familia y a su pareja, la también exdirigente etarra Carmen Gisasola. El Diario Vasco lo ha fotografiado junto a Gisasola y al también exetarra Andoni Altza.
El preso etarra hizo incluso algunas declaraciones a un diario navarro cuando volvía a la prisión alavesa en la que permanece interno, una vez finalizado el permiso concedido por la Audiencia Nacional.
Así mostraba su alegría:
«32 años después he vuelto a caminar por Pasaia, en compañía de mi familia. Han sido unos sentimientos muy muy especiales».
