El tuitero entró en Onda Cero para explicar por qué ha llamado "ultras" a las víctimas de la AVT

Carlos Herrera da una ‘zurra’ al diputado de IU Alberto Garzón

Hinchó tanto la vena del periodista que éste no tuvo piedad durante 10 minutos

Carlos Herrera da una 'zurra' al diputado de IU Alberto Garzón
Alberto Garzón. PD

A pesar de la celebrada decisión del juez Eloy Velasco de prohibir la manifestación convocada el sábado 11 enero 2014 en Bilbao en defensa de los presos de ETA, las víctimas siguieron teniendo el viernes un quebradero de cabeza.

Uno con nombre y apellidos y escaño en el Congreso: el diputado de IU Alberto Garzón, que ha encendido los ánimos del colectivo al calificar a la AVT, la más numerosa, de «ultra».

Concretamente, Garzón escribió dos tuits en su cuenta que decían, al hilo de las detenciones de abogados del entorno etarra:

«El Gobierno está torpedeando el proceso de paz, y actúa con odio, oportunismo y de forma visceral y ultra. Una lamentable irresponsabilidad».

«Aunque qué esperar de un Gobierno que opera al dictado de la AVT, ultras que pidieron salir del Convenio Europeo de Derechos Humanos».

Ante el revuelo suscitado y la decisión de su partido de desmarcarse de él -el coordinador en Andalucía, Antonio Maíllo, evitó respaldarle en RNE- el propio Garzón entró este viernes en Onda Cero para intentar salir del entuerto. Cuando para entonces había recibido decenas de críticas en su perfil de Twitter.

Ante los micrófonos de Planeta hinchó la vena de Carlos Herrera, que le puso contra las cuerdas durante diez minutos de entrevista que ya empezó al rojo vivo.

De entrada le preguntó:

«¿Tiene usted la bondad de decirme qué tienen de ultras exactamente los asesinados, familiares de despedazados, de mutilados, de perseguidos por el terrorismo?».

Garzón aclaró que lo de «ultras» no iba por todas las víctimas sino por la AVT, por haberse mostrado partidaria de que España abandone la Convención de Derechos Humanos.

«Por ser estatus de víctimas no les concede la razón en sí misma», añadió.

A lo que el periodista replicó:

«Posiblemente merezcan mayor delicadeza que llamarles ultras, especialmente desde formaciones como las suyas que tanto comprenden a otros ultras en la historia».

Respondió el diputado:

«No, en absoluto. Izquierda Unida siempre ha estado en contra de ETA y luchando para defender la paz.»

A partir de ahí, Herrera golpeó insistentemente el mentón del joven diputado:

«Está claro que ETA es una organización ilegal que no se ha disuelto, no ha entregado las armas, sencillamente hace el favor de no matarnos, también gracias entre otros al trabajo de la Guardia Civil. Dígame usted a mí si la ley es que tengamos que mirar para otro lado porque convenga políticamente».



Toma y daca

Cuando éste se estaba explicando y trayendo a la memoria -insistentemente- el cierre del periódico Egunkaria, le cortó: «No me hagas juegos florales, Alberto. Dígame: ¿Hay que detener a los delincuentes o no hay que detenerlos, porque convenga políticamente?», le preguntó. «Por supuesto que sí».

Y continuó:

«¿Delinquían las personas a las que ha detenido la Guardia Civil o no delinquían si eran correo de transmisión de la banda terrorista ETA?».

A lo que Garzón contestó:

«Ahí está la cuestión, en que ni usted ni yo podemos decidirlo. Eso corresponde a una decisión judicial».

Añadió Herrera:

«¿Y si el juez tomó la decisión de hacerlo en base a los informes de la Guardia Civil había que intervenir o no había que intervenir?»

Su entrevistado respondió:

«Por supuesto, no me cabe duda.»

«Entonces por qué lo censura», le afeó. «Lo censuro porque ya conocemos la experiencia reciente de Egunkaria», repitió él.

«¿Porque una vez se cerró un periódico que era la réplica de ETA me dice usted que ahora no hay que volver a detener a delincuentes?», se sorprendió el periodista.

«Eso lo está diciendo usted porque la Audiencia Nacional en el año 2010 consideró que Egunkaria no tenía nada que ver con el entramado de ETA. Yo lo que estoy insistiendo es que hay que aprender de esos errores para no volver a cometerlos», se defendió el diputado de IU.

«¿Qué le hace pensar que estos señores no son delincuentes?», le preguntó. «No me hace pensar ni que son delincuentes ni que no son delincuentes, lo que creo es en la presunción de inocencia», fue la respuesta de Garzón.

«Que me diga por qué no hay que detenerles si hay evidencias que las considera la Guardia Civil», insistió Herrera. Pero nada.

«Que usted diga que eso ha sido porque un hatajo de ultras ha presionado al Gobierno…».

Tras diez minutos, le agradeció cordialmente su tiempo y le despidió.

Vía: El Semanal Digital

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