Elisa Díaz González, hija del exalcalde de Alicante, se puso de 'un humor de perros'

Una diputada del PP acaba en el banquillo por dejar sorda a una mujer de un guantazo

La pelea se entabló cuando ambas se encontraban en el albergue de animales de la localidad de San Bartolomé-Orihuela

Una diputada del PP acaba en el banquillo por dejar sorda a una mujer de un guantazo
Elisa Díaz González EP

Se le acusa de un posible delito de lesiones imprudentes

Una disputa en la calle acabará con una parlamentaria sentada en el banquillo de los acusados.

El Tribunal Superior de Justicia valenciano ha abierto procedimiento contra la diputada autonómica del PP Elisa Díaz González, hija del exalcalde de Alicante Luis Díaz Alperi, por un posible delito de lesiones imprudentes por una supuesta agresión a una mujer de nacionalidad británica.

El auto de la Sala de lo Civil y lo Penal, remitido este martes 16 de septiembre de 2014 por el Tribunal Superior de Justicia, procesa a Díaz por una falta de lesiones en concurso con un delito de lesiones imprudentes. A la víctima se le imputa, a su vez, una falta de lesiones hacia la diputada.

LOS HECHOS

Los hechos ocurrieron en un albergue de animales en 2013, y a finales del pasado julio el magistrado que investiga la supuesta agresión rechazó la petición de archivo de la causa formulada por la aforada, diputada por Alicante desde la pasada legislatura.

La otra mujer también ha sido procesada por la sala por una posible falta de lesiones ya que presuntamente le propinó a la diputada unos golpes que le provocaron unas «meras contusiones» que, de acuerdo con el TSJCV, nunca superará el marco legal de la falta.

Las partes tiene diez días para calificar los hechos y pedir pena o solicitar el archivo del procesamiento de la parlamentaria autonómica por el Tribunal Superior de Justicia.

Según refleja el auto, el 14 de agosto de 2013 ambas implicadas se encontraban en el albergue de animales de la localidad alicantina de San Bartolomé-Orihuela, donde realizaban labores de voluntariado.

Con motivo de un enfrentamiento entre los perros que cada una paseaba, surgió entre ellas una discusión «de carácter violento», en cuyo transcurso Díaz «pudo propinarle» a la otra mujer «una única bofetada que afectó a su oído derecho», mientras que aquella pudo dar, a su vez a Díaz, «varios manotazos» en cara y hombro.

A consecuencia del intercambio de golpes, la mujer estuvo hospitalizada seis días y otros treinta quedó incapacitada para el desarrollo de sus ocupaciones habituales y le quedó como secuela una sordera total del oído derecho (cofosis), mientras que a Díaz le diagnosticaron contusiones en la zona malar derecha y hombro derecho.

«CIERTA DUDA»

El auto reconoce que «existe una cierta duda» sobre en qué punto la lesión «no pudiera provenir de otro suceso anterior» y no de la discusión, aunque apunta que los testimonios que lo apuntan son «ciertamente imprecisos», en cuanto al momento o la naturaleza de la dolencia.

Frente a ello, el informe médico forense aporta

«un importante elemento objetivo, desde el momento en que se le atribuye a la lesión un claro origen traumático, no patológico, a lo que se une que hay una inmediata y sucesiva atención médica tras el incidente».

 

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