El ex primer ministro portugués volverá a ser interrogado este lunes como sospechoso de fraude fiscal, blanqueo de capitales y corrupción

José Sócrates pasa su tercera noche en el calabozo haciendo cábalas

Este escándalo puede repercutir en las legislativas de 2015

José Sócrates pasa su tercera noche en el calabozo haciendo cábalas
José Sócrates. EP

Los políticos en Portugal "no todos somos iguales"

El ex primer ministro portugués José Sócrates pasa este domingo 23 de noviembre de 2014 su tercera noche consecutiva en dependencias de la Policía de Seguridad Pública (PSP) de Lisboa, tras ser interrogado durante horas como sospechoso de fraude, blanqueo de capitales y corrupción.

Su abogado, João Araújo, confirmó a la salida del Tribunal Central de Instrucción Criminal que el interrogatorio continuará este lunes.

El letrado declaró además que Sócrates se encontraba bien y que era «evidente» que ha optado por responder a las preguntas del juez, teniendo en cuenta que pasó todo el día en el Tribunal.

MEDIDAS CAUTELARES

Hasta que concluya el interrogatorio no se darán a conocer las medida cautelares que pueda decretar el juez encargado del caso, Carlos Alexandre, para el político socialista.

Algunos medios apuntan que los investigadores de este caso sospechan que el ex primer ministro sabía lo que iba a ocurrir y estaba informado de las otras detenciones, registradas el jueves, porque había retrasado su vuelo de regreso a Lisboa en dos ocasiones.

Añaden que el hecho de que haya regresado voluntariamente puede ser considerado un atenuante por el juez.

Los otros tres detenidos son un empresario y amigo de la infancia de Sócrates que actuaría como testaferro del político, Carlos Santos Silva; su chófer, João Perna; y el abogado, Gonçalo Trindade, que abandonaron el Campus de la Justicia antes que el ex primer ministro.

Las investigaciones, según la Fiscalía General de la República, se centran en «operaciones bancarias, movimientos y transferencias de dinero sin justificación conocida y legalmente admisible».

Las reacciones políticas a su situación siguen siendo de mucha prudencia y cautela, aunque todos coinciden en que este escándalo puede tener repercusiones en las elecciones legislativas del próximo año y, sobre todo, en el Partido Socialista (PS), que estrena nuevo líder en medio de todo esto.

Antonio Costa

Se trata del popular y carismático alcalde de Lisboa, Antonio Costa, elegido secretario general el sábado por la noche con el 96 por ciento del apoyo de los simpatizantes.

En su primer discurso como líder de la oposición, Costa incidió en que hay que separar los sentimientos de amistad y solidaridad de la acción política y la misión del partido.

No obstante, dio un espaldarazo a Sócrates, al afirmar que el PS «no adopta las malas prácticas estalinistas de eliminación de las fotografías de este o aquel».

El partido, añadió, «asume toda su historia de buenos y malos momentos», es solidario personalmente y respetará «escrupulosamente» el dictamen de la Justicia en éste y en cualquier otro proceso.

En causa está el origen de una fortuna de al menos 20 millones de euros, a la que se suman otros 3 millones que Sócrates habría pagado por un piso de lujo en París.

Las sospechas surgieron tras detectarse transferencias bancarias muy elevadas en su cuenta corriente y la de su madre, movimientos de dinero «sin justificación conocida y legalmente admisible», según la Fiscalía General de la República.

Desde el Gobierno no ha habido reacciones, aunque el primer ministro, Pedro Passos Coelho, lanzó un mensaje claramente alusivo, sin citar a Sócrates en ningún momento, al afirmar que los políticos en Portugal «no todos somos iguales».

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