Cristina de Borbón se desvincula de las gestiones económicas de Aizoon

La Infanta: “Confío plenamente en mi marido y en su inocencia”

Dramática y emotica declaración ante el tribunal que juzga el 'caso Nóos'

La Infanta: “Confío plenamente en mi marido y en su inocencia”
La infanta Cristina de Borbón. PD

Me las pasaban a la firma y por la confianza en mi marido y sus asesores las firmaba

Cristina de Borbón, hermana del rey Felipe VI y sexta en la línea de sucesión a la Corona, se convirtió en la tarde de este 3 de marzo de 2016 en el primer miembro de la realeza española en declarar ante un tribunal, acusada de dos delitos fiscales.

La exduquesa de Palma se desvinculó de forma absoluta de la gestión de la mercantil Aizoon, que compartía al 50% con su esposo, Iñaki Urdangarin, y que supuestamente sirvió para desviar 923.049 euros de contratos públicos del Instituto Nóos y para evadir 337.000 euros a Hacienda en 2007 y 2008.

«No tenía firma ni poderes en Aizoon (…) nunca di instrucciones a nadie en la sociedad», afirmó la Infanta, que solo contestó a las preguntas de su abogado.

«Confío plenamente en mi marido y estoy convencida de su inocencia».

La infanta Cristina, de 50 años e la hija de Juan Carlos I, se levantó a las 18.12 de su asiento en banquillo de los acusados y ocupó la silla de los declarantes, frente al tribunal, por la que han pasado ya los 17 acusados en el juicio del caso Nóos.

EL JUICIO Y LA DECLARACIÓN

La infanta Cristina está acusada de ser cooperadora de dos delitos fiscales de su marido, por lo que se enfrenta a una petición de pena de 8 años de cárcel planteada por Manos Limpias, la única parte que atribuye delitos a la hija del Rey.

Se trata de la primera vez que un miembro de la Casa Real responde en un procedimiento judicial. Se trata de la decimotercera jornada de interrogatorios.

«Contestaré solamente a mi letrado» y no a las de las acusaciones y ni a las del resto de letrados, ha dicho la infanta al inicio de la declaración.

Ha empezado el interrogatorio con el motivo de la creación de Aizoon. «Para canalizar los ingresos profesionales de mi marido», ha dicho la infanta. Entró en la mercantil «porque me lo pidió mi marido».

En cuanto a la toma de decisiones en esa sociedad, la infanta, que ha negado tener conocimientos fiscales, ha asegurado que las tomaba Urdangarin «siempre asesorado por su asesor fiscal».

¿Por qué participó del 50%? «Por confianza», ha dicho la infanta, quien se asesoró con Carlos García Revenga sobre la participación y lo que implicaría.

«No teníamos ninguna prohibición». Sobre si su presencia era un escudo frente a Hacienda, la infanta ha dicho que «si me lo hubiesen propuesto no lo hubiese aceptado nunca» y que su figura no era una pantalla por estar sometida, además, a mayor transparencia.

«Nunca he dado instrucciones a nadie en cuanto a Aizoon».

Sobre su firma en diferentes actas, «me las pasaban y por la confianza en mi marido y sus asesores, las firmaba». «Yo no sé si Aizoon tenía trabajadores, sé que mi marido trabajaba con personas».

«No podía acceder al saldo»

En cuanto a los ingresos y gastos de Aizoon, la infanta ha dicho que «nunca he sabido cuáles son, solo que mi marido canalizaba esos ingresos […] No podía acceder al saldo ni tenía poderes»m ha dicho la infanta Cristina, quien también ha negado haber participado en la administración y gestión de la sociedad mercantil.

El letrado ha preguntado a la infanta por el contrato de representación de Aizoon como arrendataria. «Debe ser una equivocación, por eso luego volví a firmar en otro sitio. De ese error me he dado cuenta en el proceso».

Sobre la tarjeta VISA de la que también ha hablado Urdangarin, la infanta ha asegurado que la custodiaba el exduque. «No recuerdo haberla utilizado, no dispuse de la tarjeta ni tuve la clave para operar con ella». Ha negado así, que con esa tarjeta pagara viajes familiares.

«Los pagó mi marido, no sé cómo lo hizo». Preguntada sobre el pago de gastos personales con dinero de Aizoon, la infanta ha asegurado no conocer tal extremo.

«No recibía los extractos bancarios»-

Confianza plena

Sí ha negado en rotundo que pagaran la servicio doméstico en efectivo. Según la infanta, Aizoon no era un tema del que trataran en casa. «No hablábamos de Aizoon, nuestros hijos eran muy pequeños y estábamos muy ocupados».

Sobre las acusaciones fiscales que pesan sobre Urdangarin, la infanta ha mostrado absoluta confianza.

«Confío plenamente en él, confío plenamente en su inocencia».

Por último, la infanta ha negado haber tenido cuentas bancarias en paraísos fiscales «Mi marido tampoco. Ahora tengo una cuenta en Suiza porque resido ahí, está declarada».

El abogado de la infanta, Pablo Molins, ha asegurado a la salida de la sede de la EBAP que si el exsecretario del Instituto Nóos Miguel Tejeiro «dice la verdad, no tiene por qué haber ningún problema para la infanta».

Preguntado por los medios de comunicación ahí reunidos acerca del interrogatorio de la acusación particular del sindicato Manos Limpias a su defendida, Molins ha aseverado que le ha parecido «improcedente».

«Es una acusación infundada y temeraria».

La acusación de Manos Limpias

La letrada de Manos Limpias, Virginia López Negrete, sostiene que, con su actuación, la infanta permitió que Aizoon «sirviera de instrumento» para delinquir ante la Agencia Tributaria y que el exduque defraudase hasta un total de 337.138 euros en las cuotas del IRPF de 2007 y 2008.

La empresa del matrimonio está considerada una de las sociedades ‘pantalla’ que integraban el entramado urdido por Urdangarin y su exsocio Diego Torres en torno al Instituto Nóos para poder apoderarse de más de seis millones de euros de las Administraciones con las que contrataban. De hecho, la mercantil llegó a nutrirse de forma presuntamente irregular de más de un millón de euros de la trama.

En lo que a los delitos fiscales se refiere, Manos Limpias postula que el exduque llevó a cabo la defraudación con la «necesaria colaboración» de su mujer, al facturar a través de Aizoon, como si de rendimientos de actividades económicas se tratasen, y no personales, las retribuciones que cobró de numerosas entidades privadas de las que era consejero asesor, y de este modo tributar menos en su declaración de la renta.

En este sentido, el sindicato señala que «existió un acuerdo previo entre los socios -Urdangarin y la infanta», en virtud del cual «habrían convenido que el dinero que las rentas del trabajo del señor Urdangarin y percibidas por Aizoon fuera para los socios por mitad, y por eso Aizoon factura y no el señor Urdangarin como persona física».

«De ahí la razón por la que la infanta fuera socia al 50% de Aizoon, cuando dicha sociedad perfectamente podía haber sido constituida de forma unipersonal».

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