EL ASESINO DE MIGUEL ÁNGEL BLANCO

El infame permiso carcelario al sanguinario ‘Txapote’, enésimo desprecio a las víctimas de ETA

El etarra va a salir de la cárcel con un permiso y aún no ha desvelado dónde se esconde la pistola con la que fue asesinado el edil del PP

Los etarras continúan recibiendo privilegios legales y penitenciarios de parte de un Estado de Derecho benévolo con los asesinos e indiferente ante el dolor de las víctimas.

La enésima infamia de la Justicia es el permiso otorgado a  Francisco Javier García Gaztelu, ‘Txapote’, asesino del concejal del Partido Popular en Ermua Miguel Ángel Blanco, el dirigente del PSE Fernando Múgica, el expresidente del Partido Popular de Guipúzcoa Gregorio Ordónez y el policía Alfonso Morcillo, para que pueda visitar a su padre en Huelva.

Y todo pese a que la Junta de Tratamiento de la prisión de Huelva se mostró en contra de autorizar la salida del etarra, cuya sangre fría e historial asesino le auparon a la cúpula de ETA, hasta su detención en Francia en 2001.

Este miserable pistolero que aún no ha desvelado dónde se esconde la pistola con la que fue asesinado el edil del PP saldrá gracias a la generosidad del el juez de Vigilancia Penitenciaria de la Audiencia Nacional, José Luis Castro por aplicar el artículo 15 del Reglamento Penitenciario, que permite estas salidas de prisión en caso de muerte o enfermedad grave de los padres, hijos y otros familiares directos del reo, siempre «con las medidas de seguridad adecuadas y salvo que concurran circunstancias extraordinarias que lo impidan».

‘Txapote’ -que dirigió ETA como jefe militar entre 1996 y 2001- asesinó el 13 de julio de 1997 al edil de Ermua del Partido Popular Miguel Ángel Blanco, a quien disparó tres veces en la cabeza, una de ellas tras colocarle de rodillas amordazado, y le dejó moribundo en un bosque. ETA secuestró al edil cuando acudía en tren a trabajar, el 10 de julio, y exigió al Gobierno el acercamiento al País Vasco de los presos etarras para liberarle.

El terrorista cumplirá un máximo de 30 años de cárcel, y no 40, gracias a otro benevolente fallo decisión del Tribunal Supremo que sentenció que los delitos por los que fue juzgado y condenado se produjeron antes de la reforma penal que elevó el tiempo máximo en prisión para los terroristas en 2003. Durante su estancia en prisión, él y su pareja, la también etarra Irantzu Gallastegui Sodupe, ‘Amaia’, han sido padres de dos hijos.

El mismo juez había rechazado este permiso en un auto dictado el 3 de enero 2017. ¿Algo que ver el permiso a ‘Txapote’ con el anuncio de entrega de armas de ETA? ¿Algo que ver con que el Gobierno del PP negocia con el PNV su apoyo a los presupuestos a cambio de acercar a los presos de ETA que estén alejados de las cárceles vascas un máximo de 250 kilómetros?

Autor

Luis Balcarce

Desde 2007 es Jefe de Redacción de Periodista Digital, uno de los diez digitales más leídos de España.

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