«La calle es nuestra», gritaban unos estudiantes independentistas. Nadie les puede replicar, porque, efectivamente, la calle es de ellos desde hace mucho tiempo. Demasiado tiempo.
En un vídeo difundido este 25 de septiembre de 2017 un individuo realiza tranquilamente una pintada en una larga tapia mientras un coche de los Mossos circula aún más tranquilamente por delante.
«Cuando una ley es injusta, lo correcto es desobedecer» escribe el enmascarado. Sus acompañantes aplauden cuando termina. —Así incumplen los Mossos las instrucciones de la Fiscalía—
Los independentistas se han adueñado de las calles de Cataluña: sus manifestaciones son constantes, las esteladas ondean en espacios y centros públicos pasando por encima de los ciudadanos y los medios de comunicación oficiales publicitan abiertamente los mensajes antiespañoles.
Lo explica bien el periódico La Razón de Paco Marhuenda:
Nadie, nunca, les ha dicho que en Cataluña viven miles, millones, de ciudadanos, que no comparten esas ideas, que quieren vivir con respeto y tolerancia.
Los Mossos d’Esquadra siempre han permitido estos excesos -la libertad de expresión les protege, por supuesto-, incluso cuando están fuera de ley. Podemos ver en este vídeo cómo una patrulla de la Policía catalana permite que un grupo de independentistas hagan pintadas a favor del referéndum ilegal de autodeterminación sin prestarle la menor atención.
No es de extrañar porque este cuerpo, ejemplar en muchas de sus actuaciones y profesionalidad, está siendo utilizado por el sector más radical e irresponsable del nacionalismo catalán.
