Política
El expresidente socialista José Luis Rodríguez Zapatero (PSOE). EP

La noticia la saca este 6 de mayo de 2018 Okdiario y deja bien a las claras que también hay una doble vara de medir popular en relación a si una violación o abuso sexual lo cometen cinco jóvenes sevillanos o si, por el contrario, el acto es ejecutado por una gogó y tres drag queens.

En aquella ocasión, los cuatro acusados fueron condenados por la Audiencia Provincial de Barcelona a 12 años de cárcel, como autores de un delito de agresión sexual a un joven de 18 años en una discoteca de Montornés del Vallès (Barcelona). En cumplimiento de la sentencia, los cuatro condenados ingresaron el 19 de noviembre de 2007 en los centros penitenciarios de Brians 2 y Quatre Camins.

Pero tan sólo cinco meses después, en abril de 2008, la Secretaría de Prisiones de la Generalitat les concedió el tercer grado, para que pudieran salir a diario de prisión alegando que habían mostrado "buen comportamiento" en la cárcel. En aquel momento, los Servicios Penitenciarios de la Generalitat dependían de la consellera socialista de Justicia Montserrat Tura, bajo la Presidencia del también socialista José Montilla.

La Fiscalía recurrió esta decisión por considerar ilegal que se conceda el tercer grado a unos presos, sin haber cumplido siquiera la tercera parte de su condena. Sin embargo, el juez de vigilancia penitenciaria decidió mantener en prisión sólo a uno de los condenados, José María Parramón, y confirmó la concesión del tercer grado para los otros tres.

Y entonces llegó el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, a enmendar esta decisión del juez. El Consejo de Ministros celebrado el 13 de marzo de 2009 acordó otorgar al único violador de la Manada de drag queens que seguía en prisión, José María Parramón, un indulto parcial por el que se reducía su condena de 12 a sólo cinco años de cárcel, "a condición de que no vuelva a cometer delito doloso".

Rodríguez Zapatero se había mostrado sensible ante los ruegos de personajes populares como la actriz Bibiana Fernández y la presentadora de televisión Ana García Siñériz, quienes habían abogado públicamente por la puesta en libertad de los cuatro violadores. Nadie salió a la calle a protestar cuando Zapatero otorgó esta medida de gracia.

Los hechos se habían producido en la madrugada del 21 de julio de 2001 en la discoteca Eibisi, de Montornès del Vallès (Barcelona). El joven de 18 años intentó flirtear con una gogó del establecimiento, Gemma A.B., pero entonces se acercó el novio de la chica y le espetó:

Lo que quieras hacer con ella lo tienes que hacer conmigo.

El chico optó entonces por apartarse y dirigirse a otra zona de la discoteca, pero la gogó y los otros tres condenados (tres drag queens que habían sido contratados para ofrecer un espectáculo en el local) se pusieron de acuerdo para humillarle, según señala la sentencia dictada por la sección sexta de la Audiencia Provincial de Barcelona.

Un poco más tarde, la gogó volvió a acercarse a la víctima y le propuso que ambos tomaran una copa en un lugar más íntimo. Le condujo a uno de los camerinos, donde estaban esperándoles las tres drag queens que, sorprendiendo al joven, le inmovilizaron las manos con unas esposas y le llevaron a un cuarto de baño donde le bajaron los pantalones, le sujetaron los pies y le realizaron una felación entre todos.