Política
La niña Asunta, Porto y Basterra. AC

Este 21 de septiembre de 2018, se cumplen 5 años del asesinato de la niña de 12 años Asunta Basterra, que apareció muerta un día después en una pista forestal de Teo, en A Coruña. (Las inquietantes fotos que Alfonso Basterra le hizo a su hija Asunta dormida...¡con corsé y medias!).

Sus padres, Alfonso Basterra y Rosario Porto, condenados a 18 años, una pena que ha sido ratificada por el Tribunal Supremo, han cumplido ya una cuarta parte de su condena, por lo que legalmente tienen derecho a solicitar permisos penitenciarios. Aunque no lo hacen. (El padre de Asunta tuvo la desfachatez de hacer un 'selfie' en el tanatorio junto al féretro de su hija).

Según da cuenta la revista 'Hola', los motivos que tienen para tal conducta obedecen a lo siguiente:

En primer lugar, tienen pocas posibilidades de que les concedan ya estancias fuera de prisión. Fuentes de la asociación Clara Campoamor, que se personó como acusación particular en el juicio, han contado a ‘La Voz de Galicia' que en la concesión de este tipo de beneficios influye el tipo de delito que se haya cometido.

"Y este no es un mero homicidio, estamos hablando de la muerte violenta, premeditada y terrible de una niña de 12 años a manos de sus padres",

subrayan.

Por tanto, en opinión del letrado de la asociación Ricardo Pérez Lama, habría que esperar al menos a que hubieran cumplido la mitad de la pena para empezar a plantearse poder concederles permisos. Además de la gravedad del delito, se tiene en cuenta también la alarma social que generaría su puesta en libertad.

Es una decisión que debe adoptar la Junta de Tratamiento Penitenciario de las cárceles donde están recluidos: la de Teixeiro (A Coruña) en el caso de Alfonso Basterra y la de A Lama (Pontevedra) en el caso de Rosario Porto.

 

 

Aunque su condena es del año 2015, para el cómputo del cumplimento se tiene en cuenta el tiempo que ambos pasaron en prisión preventiva en espera de juicio, por lo que llevan encarcelados 5 años.

Esto significa que tendrían que esperar 4 años más para tener posibilidades de que les otorguen permisos penitenciarios.

Otra razón para que ninguno de los dos haya pedido aún estos beneficios es el escaso arraigo que les queda fuera de la prisión. Según ha contado el abogado de Rosario Porto, José Luis Gutiérrez Aranguren, a ‘La Voz de Galicia', ella misma "dice que ya no tiene nada fuera.

No tiene a su hija, que ha muerto, ni a su marido, porque se separó de él y además está en prisión, ni a sus padres, que fallecieron". Además, el entorno de amigos en el que se movía le ha dado la espalda porque la consideran culpable del crimen, aunque ella siempre ha proclamado su inocencia.

En el caso de Alfonso Basterra, él está adoptando un perfil mucho más bajo que Rosario, que incluso llegó a conceder una entrevista para un documental sobre el caso.

Él jamás habló públicamente, solo quebrantó esta máxima en una ocasión y lo hizo para defender su inocencia. Según su abogada, Belén Hospido, no tiene pensado regresar a Santiago de Compostela, donde residía, cuando se le permita salir de prisión. Su entorno de la capital gallega también le da la espalda, al igual que a su exmujer, pero se sabe que, a diferencia de ella, Alfonso sí tiene familia tanto en Burgos como en el País Vasco.

La sentencia consideró probado que fueron sus padres los que la asfixiaron y que previamente la habían sedado con lorazepam para impedir que ella opusiera resistencia.

Quedó probado asimismo que los padres habían ensayado con anterioridad la sedación, porque sus profesoras manifestaron que habían observado a la niña somnolienta y que faltaba a clase sin justificación clara. El Fiscal del caso cree que la niña ‘les estorbaba' para seguir adelante con sus vidas.

Pero nunca han trascendido los motivos reales por los que Alfonso y Rosario cometieron el crimen, porque ambos han estado desde el principio enrocados en su inocencia.