Política
Gracía Castaño 'El Gordo', Baltasar Garzón y Pepe Villarejo. EP

Lo que se ve detrás y es la tenebro sombra de Baltasar Garzón, amigo íntimo de la ministra socialista Dolores Delgado y durante muchos años 'darling' del PSOE y contacto clave de la banda de jerarcas policiales con los que montaba sus tinglados el hoy apestado comisario Pepe Villarejo ('La comilona del Rianxo': Lola, Villarejo, 'El Gordo', Garzón y dos comisarios del montón).

Hay quien ingenuamente cree que ha sido el encarcelado Villarejo quien ha movido  ficha. Y que lo ha hecho por persona interpuesta usando a su viejo tronco, el comisario en desgracia Enrique García Castaño, alias 'El Gordo'.

Y entre los que se tragan esa versión, se ha hecho feliz la tesis de que esta jugada  pone patas arriba la coartada de la ministra de Justicia, quien alega sin sonrojarse que ella y al exjuez Garzón son 'víctimas' del chantaje al Estado del policía que conoce más secretos oscuros del Ministerio del Interior  'Top manta' de zascas a Podemos: "García Castaño debe sufrir mucho cobrando 93.000 € al año del capitalismo").

Todo es una cortina de humo. La mano que mece la cuna es la de Garzón, amigo y abogado defensor del 'Gordo' y de otros elementos de lo que se conoce como 'cloacas policiales'.

Garzón se juega en el embite mucho más que unas minutas millonarias, porque aparece en las escuchas, tuvo apaños 'complicados' con varios de los procesados y era quien manejaba a la ahora ministro Delgado cuando 'Lola' era fiscal de la Audiencia (La ministra Delgado, la del 'Marlaska maricón', le hizo un favor millonario al comisario Villarejo).

Al cada día más atribulado Gobierno Sánchez -en concreto a los tres ministerios más sensibles del 'okupa' socialista, Interior, Justicia y Defensa- han llegado los ecos de una como poco provocadora petición del exmagistrado de la Audiencia Nacional condenado por prevaricación durante su instrucción del caso Gürtel (La ministra Delgado, la del 'Marlaska maricón', le hizo un favor millonario al comisario Villarejo).

Una petición que podría amenazan los cimientos más sensibles de la seguridad nacional. (Moncloa.com, la web que levantó los audios de Villarejo y 'Lola', denuncia presiones de los 'medios afines al Gobierno')

El famoso ILOCAD, el bufete que dirige Garzón y que representa al comisario García Castaño -el más próximo colaborardor y uña y carne de Villarejo, aunque este le engañase, grabase y manipulase-, quiere que se levante el top secret sobre varias operaciones y sobre el gasto de varias partidas de los fondos reservados utilizados en las últimas décadas en las llamadas cloacas de Interior, según recoge Miguel Blasco en esdiario

Exactamente, el bufete de Garzón pide que García Castaño pueda:

"declarar libremente sin las prohibiciones impuestas por la Ley de Secretos Oficiales" y en relación "a la estructura, organización, medios, fuentes y procedimientos operativos de la Unidad Central de Apoyo Operativo (UCAO) y su participación en operaciones de terrorismo, narcotráfico o corrupción". Una unidad semisecreta de la que muy pocos conocen sus verdaderas andanzas.

Igualmente, Garzón reclama al juez Diego de Egea que decida si Castaño:

"puede declarar sin las prohibiciones impuestas por la Ley de Gastos Reservados en relación al uso y destino de fondos reservados utilizados en operaciones policiales".

No hay que olvidar que 'El Gordo' se encuentra imputado por presuntos delitos de revelación de secretos, cohecho, organización criminal y blanqueo de capitales y esta considerado la mano derecha y guardian de los secretos de Villarejo en los últimos 35 años (Cristina Almeida hace un alegato feminista y luego defiende a la ministra del 'maricón' y las 'putas' de Villarejo ).

Así, si prosperara la iniciativa de Garzón, saldrían a la luz los secretos -muchos de ellos inconfesables- de las distintas administraciones socialistas (Jiménez Losantos: "La ministra, 'Lola' para el hampa policial, no sólo decía que Marlaska era maricón").

Y, así, dejaría a la vista decisiones más que controvertidas de varios exministros del Interior, entre ellos Juan Alberto Belloch o Alfredo Pérez Rubalcaba.

De todas formas, aunque no prospere, el PSOE ya sabe hasta donde está dispuesto a llegar Villarejo, que ésta pasada semana reclamó desde la cárcel y por sorpresa los servicios de un notario.

Así, de paso Garzón, además, pone en el disparadero a la ministra de Defensa, Margarita Robles; y a su actual número dos, Ángel Olivares, en su día secretaria de Estado de Seguridad y director general de la Policía en el felipismo. Ambos son enemigos irreconciliables del exjuez.

Este salto al vacío de García Castaño podría arrojar luz sobre algunos de los asuntos más delicados que afectan al PSOE y a muchos otros. Palabras mayores.

VÍDEO DESTACADO: (Vídeo Audio Recreación) Alfonso Rojo se adelanta a Jordi Évole y entrevista al Comisario Villarejo