El ex consejero de Interior de la Generalitat acusado de sedición, rebelión y malversación de caudales públicos, quiere salir de la prisión y ya no sabe qué inventarse

La extraña tuberculosis del golpista Forn que provoca tos de la risa

La extraña tuberculosis del golpista Forn que provoca tos de la risa
Dos mossos y el conseller de Interior cesado Joaquim Forn. CT

El ex consejero y actual preso preventivo en la prisión de Estremera ha argumentado un supuesto caso de tuberculosis, para forzar a Instituciones Penitenciarias y a la Justicia a ponerlo en libertad condicionada.

Pero el parte médico de Forn niega su versión. No tiene tuberculosis.

Una cosa es que haya estado en contacto con el bacilo,-puede que en su tierna niñez-  y otra que padezca tal enfermedad.

El acusado de sedición, rebelión y malversación de caudales públicos, ha reflejado en un análisis médico que ha estado en contacto hace tiempo con alguna persona que sí ha tenido el bacilo de la tuberculosis. Prisiones le ha practicado el test de Mantoux o test de la tuberculina, prueba que se efectúa precisamente para detectar esta enfermedad. Y el resultado ha confirmado que Form

«ha tenido contacto en algún momento de su vida, posiblemente en la niñez, con el bacilo de la tuberculosis, pero en ningún caso significa que la padezca. Está completamente descartado, según las pruebas médicas a las que ha sido sometido».

Su pareja, Laura Masvidal, ha explicado a ‘La Vanguardia‘ que se muestra contrariada por el hecho de que se haya filtrado esta información y lo atribuye a una «cortina de humo» que pretende «desviar el tema» sobre lo que considera fundamental: que Forn no debería estar en la cárcel. «Alucino con que Interior se haya pronunciado sobre este asunto», manifiesta.

Masvidal ha aclarado que el positivo en tuberculina fue detectado en una prueba habitual y que «probablemente se infectó en prisión», ya que, subraya, es habitual que esto ocurra en los centros penitenciarios, donde el porcentaje de probabilidades de contacto con el bacilo es muy elevado.

Según Masvidal, la defensa de Forn incluyó esta contratiempo en el último escrito de solicitud de libertad al juez del Tribunal Supremo, Pablo Llarena, pero que en ningún caso éste era un argumento clave. En su momento, la defensa alegó «motivos personales» en su última petición pero evitó hacer público el mencionado positivo para preservar su privacidad, aclara la esposa.

«Obviamente no es el tema principal. Está claro que, si no estuviera en la cárcel, se lo habría ahorrado, y lo añadimos», subraya Masvidal, que recuerda que el tratamiento «no es inocuo» y que a su pareja «no es una persona a la que le guste medicarse».

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